22 de septiembre 2016 - 00:00

Presionado, Temer pospone reformas

Brasilia y Nueva York - El Gobierno brasileño sale a buscar inversiones para animar una economía que, por segundo año consecutivo, experimentará en 2016 una retracción superior al 3%. Sin embargo, sus condicionamientos políticos le impiden acelerar como querría las reformas que le piden los mercados.

En ese sentido, el ministro de Trabajo, Ronaldo Nogueira, anunció ayer que el Gobierno decidió dejar para el segundo semestre de 2017 la presentación de su plan de reforma laboral, que supuestamente pretendía elevar en lo inmediato al Congreso. Según el funcionario, es necesario someter el tema, sumamente impopular y rechazado por los sindicatos , a un debate profundo antes de elaborar un proyecto concreto.

En ese contexto, el presidente Michel Temer se reunió ayer con inversores en Nueva York para invitarlos a "participar en la nueva fase" de Brasil.

Tras su debut en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el mandatario enfrentó ayer la protesta de un centenar de manifestantes que denunció su ascenso al poder, en reemplazo de Dilma Rousseff, como un golpe de Estado. Sin dudas, un problema cuando se trata de seducir a los hombres de negocios, que escuchaban el alboroto.

En su almuerzo con inversores, Temer dijo que está "abriendo, universalizando el mercado brasileño" y que la confianza en el país, antes perdida por una severa crisis, "está volviendo rápidamente".

"Los invitamos a participar de esta nueva fase" e invertir en un mercado de 200 millones de habitantes, dijo Temer antes de un almuerzo con ejecutivos en el hotel St. Regis en Manhattan, organizado por el Consejo de las Américas.

El propio mandatario aludió a esas protestas tras el encuentro con los empresarios.

"No me podría imaginar que, después de una fase un poco complicada políticamente, todo el mundo fuera a aplaudir unánimemente (el proceso). No hay duda de que iba a haber oposición, pero eso no perturba mi tesis de pacificación y reunificación del país", respondió.

Desestimó además como insignificante el hecho de que algunas delegaciones abandonaran la plenaria de la Asamblea General de la ONU el martes cuando él daba su discurso.

Los representantes de Costa Rica, Ecuador, Bolivia, Venezuela, Cuba y Nicaragua, que cuestionan su legitimidad, abandonaron la sala de debates en señal de protesta.

Temer dijo a la prensa el miércoles que no se dio cuenta de este desaire y respondió en tono molesto sobre el tema a los periodistas.

Agencia AFP y Ámbito Financiero

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