Primer éxito en el Congreso de Trump: liquidó la cámara baja el “Obamacare”

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El proyecto recibió fuertes críticas, pero mostró por primera vez a los legisladores republicanos alineados con su Presidente.

Washington - La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó ayer por una estrecha mayoría de 217 votos a favor y 213 en contra una nueva ley de salud para reemplazar aspectos centrales de la reforma conocida como "Obamacare".

Un primer proyecto de los republicanos en este sentido había fracasado el 24 de marzo. La eliminación del plan de cobertura de salud del mandatario demócrata, una de las banderas de su mandato y destinada a incrementar el acceso de la población a la atención sanitaria, había sido una de las principales promesas de campaña del presidente Donald Trump.

Los legisladores republicanos se dirigieron luego a la Casa Blanca para una "gran conferencia de prensa" en el Jardín de las Rosas, anunciada por Trump en Twitter.

El Presidente se mostró eufórico con lo que se considera un logro político. Volvió a calificar de "catastrófico" ese legado de su sucesor y se mostró "muy confiado" sobre una pronta sanción final en el Senado. "Vamos a terminar con eso y vamos a seguir haciendo muchas otras cosas", añadió.

Los críticos de la nueva ley republicana señalan que representa serias desventajas para las personas enfermas y denuncian que no se parece en nada a un seguro de salud.

Si la nueva ley se implementa tal como fue votada ayer, representará un cambio fundamental para el sistema de salud. Sin embargo, el Senado ya se ha manifestado de forma crítica y es probable que le introduzca cambios cuando la trate, previsiblemente en junio. Además, los republicanos cuentan allí con una mayoría más ajustada que en la cámara baja.

La votación de ayer es un triunfo para Trump, ya que es el primer proyecto de ley significativo sobre la que su partido se pudo poner de acuerdo. Otro de los vencedores políticos es el republicano Paul Ryan, que preside la Cámara de Representantes y logró articular el acuerdo.

Debido a la enorme presión de tiempo, ningún representante logró leer todo el proyecto. Tampoco se conocen sus consecuencias financieras.

Uno de los puntos más polémicos es el seguro para personas con enfermedades preexistentes. El líder de la mayoría republicana, Kevin McCarthy dijo que eso seguirá en pie, pero bajarán los costos totales del seguro de salud.

Sin embargo, la nueva norma prevé que, en determinadas circunstancias, las aseguradoras pueden cobrar más a pacientes gravemente enfermos. A cambio, se pone a disposición de las personas con enfermedades preexistentes ayuda financiera del Estado por 8.000 millones de dólares. Los críticos aseguran que esa suma es demasiado baja.

La nueva ley es cuestionada por asociaciones médicas, por organizaciones sociales y el partido Demócrata. Todos afirman que se verán perjudicadas las personas enfermas. Los demócratas Charles Schumer y Nancy Pelosi dijeron que esta ley era como darle jarabe para la tos a un paciente con cáncer en estadio cuatro. Pelosi añadió que se trata de un chiste mortal.

La votación se produjo incluso antes de que la pudiera evaluar la nueva ley la Oficina de Presupuestos del Congreso (CBO), una agencia gubernamental independiente encargada de analizar el coste-beneficio de las propuestas legislativas.

El plan presentado en marzo por Trump iba a dejar sin cobertura sanitaria a 24 millones de personas, según la evaluación hecha en su momento por la CBO.

Los demócratas acusan a los republicanos de estar tratando de aprobar la ley sin el informe de la CBO y sin un debate público sobre el tema. "Forzar la votación sin el reporte de la CBO demuestra que los republicanos están aterrorizados de que la opinión pública conozca todas las consecuencias de su plan", aseguró Pelosi.

La Ley de Cuidados Accesibles, conocida como Obamacare, fue firmada por Barack Obama el 23 de marzo de 2010 y hace obligatorio para todos los estadounidenses tener un seguro de salud, además de ofrecer ayudas a quienes no tuvieran medios para pagárselo.

Según los demócratas, el "Obamacare" consiguió que 20 millones de personas antes excluidas tuvieran un seguro médico. Sin embargo, la falta de competencia y las imposiciones a la aseguradores en términos de no discriminación a pacientes con enfermedades preexistentes elevaron drásticamente los costos para los asegurados, lo que los republicanos transformaron en una eficaz arma de campaña en las elecciones de noviembre último.

A diferencia de otros países, Estados Unidos no tiene un sistema público que garantice la cobertura sanitaria de todos los ciudadanos. Actualmente, millones de estadounidenses dependen del "Obamacare", sobre todo los más pobres, que tienen una cobertura básica llamada Medicaid.

Agencias DPA, Reuters y AFP,

y Ámbito Financiero

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