28 de mayo 2013 - 00:00

Primera confirmación independiente: Asad usó bombas químicas

Siria, hacia un punto de no retorno: • El uso de armas químicas ha sido establecido por EE.UU. y la Unión Europea como la "línea roja" para decidir una intervención en Siria • Las denuncias al respecto eran numerosas, pero faltaban confirmaciones • La ONU, de hecho, depositó sus sospechas en los rebeldes, lo que confirmaría que Bashar al Asad no puede asegurar que grupos islamistas no accedan a ese material • Sin embargo, por primera vez, periodistas occidentales afirmaron ayer que fue el régimen el que usó dicho armamento • Mientras, la UE no lograba consenso para mantener un embargo, liberando a varios países para pertrechar a los rebeldes.

París y Beirut - Las fuerzas sirias leales al presidente Bashar al Asad usaron repetidamente armas químicas contra los rebeldes en Damasco, según testimonios de primera mano publicados ayer por el diario francés Le Monde.

La noticia constituye la primera confirmación independiente del uso de armamento de destrucción masiva por parte de las fuerzas del dictador, eventualidad establecida como una "línea roja" por Estados Unidos y países europeos miembros de la OTAN para comenzar oficialmente a armar a los rebeldes o, en un extremo, lanzar una intervención militar.

En una información publicada ayer en su sitio web, el periódico de centroizquierda dijo que uno de sus fotógrafos había sufrido visión borrosa y dificultades para respirar durante cuatro días después de un ataque el 13 de abril en el frente de Jobar, en el centro de Damasco.

El Gobierno de Al Asad y los rebeldes que luchan para derrocarlo se han acusado mutuamente de usar armas químicas. Investigadores de la ONU están listos desde hace semanas, pero disputas diplomáticas y aspectos de seguridad han retrasado su entrada en Siria.

Infiltrados en el área de Damasco durante dos meses junto con los rebeldes, un reportero y un fotógrafo de Le Monde dijeron que vieron ataques químicos en el campo de batalla y también hablaron con médicos y otros testigos de sus consecuencias.

Los periodistas describieron a hombres que tosían violentamente y que presentaban fuerte ardor en los ojos y contracción en las pupilas.

"Pronto comenzaron a tener dificultad para respirar, a veces de forma extrema, comenzaron a vomitar o a perder la conciencia. Los combatientes más afectados debieron ser evacuados antes de sofocarse", escribió Le Monde.

"Los reporteros de Le Monde presenciaron esto varios días seguidos en ese distrito, en las afueras de Damasco, donde los rebeldes habían entrado en enero", dijo.

Se cree que Siria, que no es miembro de la convención contra las armas químicas, tiene uno de los últimos arsenales no declarados de dicho armamento.

"En dos meses que pasamos en las afueras de la capital siria, encontramos casos similares a lo largo de una región más amplia. Su gravedad, el aumento de su frecuencia y la táctica de usar esas armas muestra que lo que se usó no era sólo gas lacrimógeno, que se usa en todos los frentes, sino productos de un tipo diferente que son mucho más tóxicos", aseveró Le Monde.

Este mes, Carla Del Ponte, miembro de una comisión de la ONU que estudia supuestos crímenes de guerra en Siria, dijo que reunió testimonios de víctimas y personal médico que señalan que las fuerzas rebeldes habían usado el prohibido agente nervioso sarín. Gobiernos occidentales han dicho que no tienen tales pruebas y, en el caso de Estados Unidos, centraron sus sospechas en las fuerzas de Al Asad.

La rebelión siria comenzó con protestas pacíficas en marzo de 2011, inspirada en las manifestaciones en otros países, conocidas como la "primavera árabe". La violenta respuesta de Al Asad desembocó en una creciente insurgencia armada, alimentada por la deserción de cuadros militares y por el apoyo de países como Qatar.

La guerra se ha convertido en un conflicto cada vez más sectario en el que miembros de la minoría alauita de Al Asad (cercana al chiismo), se enfrentan a los rebeldes mayoritariamente sunitas. Más de 80.000 personas han muerto en el conflicto.

Mientras, fuertes enfrentamientos se produjeron ayer en los alrededores de la estratégica ciudad fronteriza siria de Quseir y la capital, Damasco.

El Ejército sirio atacó suburbios orientales de Damasco con incursiones aéreas y artillería y se escucharon fuertes explosiones alrededor de Al Nabak, 80 kilómetros al norte de la capital, donde los combates cortaron una ruta en la ciudad central de Homs, dijo el Observatorio para los Derechos Humanos sirio, miembro de la oposición.

Agencias Reuters, EFE, DPA y ANSA, y Ámbito Financiero