3 de junio 2016 - 00:00

Procesan a Echegaray y activan destitución en AGN

Ricardo Echegaray y Claudio Bonadio
Ricardo Echegaray y Claudio Bonadio
El titular de la Auditoría General de la Nación, Ricardo Echegaray, quedó políticamente complicado tras el procesamiento dictado en su contra por el juez Claudio Bonadio. Las amenazas del Gobierno y aliados para desplazarlo del cargo contaron desde ayer con una mano judicial: instigación al falso testimonio y violación de secretos fueron los cargos por los que el magistrado procesó al extitular de la AFIP en una causa iniciada por el actual ministro de Economía, Alfonso Prat Gay, quien había sido señalado por el recaudador como parte de una supuesta maniobra de evasión por las 4.040 cuentas del HSBC en Suiza. La vicepresidenta Gabriela Michetti anunció la firma de una resolución para removerlo de su cargo (ver nota aparte).

Cambiemos obtuvo, desde la Justicia, la herramienta que ansiaba desde que el kirchnerismo (por ser el principal partido de la oposición) impulsó el nombramiento al frente de la AGN del extitular de la AFIP. Mediante sendas resoluciones, intentarán forzar a Echegaray a dejar la titularidad del órgano de control basados en la incompatibilidad de un proceso judicial a cuestas con las implicancias éticas del cargo.

Pese a todo, Echegaray anunció que resistirá en el cargo y planteó su defensa contra lo anunciado por Michetti. "Si una resolución conjunta de los presidentes de ambas Cámaras ordenara mi remoción del cargo, sin sumario previo, sin derecho a defensa y sin dictamen de la Comisión Bicameral Parlamentaria Mixta Revisora de Cuentas, sería irregular, arbitraria, nula, ilegal e ilegítima y atentaría contra la seguridad jurídica y las instituciones de la República", afirmó Echegaray. "Una decisión que no está firme no es una herramienta legal", aseguró. Del mismo modo, anticipó que su defensa, encabezada por el excamarista León Arslanian, apelará el procesamiento y que no lo considerarán firme hasta que sea ratificado por la Corte.

Las autoridades del PJ emitieron un comunicado de respaldo: "El auto de procesamiento del titular de la Auditoría General de la Nación (AGN) Ricardo Echegaray no configura un hecho por el cual haya que innovar en su situación", y sostuvieron que "se requiere una ratificación de la Cámara que deje eventualmente firme la decisión". Condicionaron a una revisión judicial, previo a que cambie la situación en la AGN, algo que el Gobierno intentará.

La causa iniciada en 2014 a instancias de Prat Gay no encierra complejidad ni relevancia, pero es el primer revés concreto para Echegaray. La medida dictada por Bonadio alcanzó a Horacio Curien, subdirector general de Fiscalización, y a Pedro Roveda, de Asuntos Jurídicos, quienes materializaron la denuncia por las 4.040 cuentas en Suiza de argentinos que utilizaron servicios de banca privada de HSBC. Prat Gay replicó que en su caso contaba con autorización de Amalia Lacroze de Fortabat y de su nieta para administrar sus activos en el exterior. Los peritajes técnicos avalaron que esos fondos habían sido declarados. Por eso es que para la Justicia se denunció falsamente al actual titular de Economía, y se lo expuso con datos fiscales secretos, que no debieron ser utilizados.

La crisis dentro de la AFIP agregó un nuevo capítulo en Tribunales con la radicación de denuncias cruzadas entre ex y actuales funcionarios. Mientras que se radicó una nueva presentación por parte del fiscal en lo penal económico Jorge Dahl Rocha contra Echegaray, el exsubdirector de la DGI, Rubén Ángel Toninelli, apuntó contra Jaime Mecikovsky, subdirector nacional de Operaciones Impositivas del Interior, implicado en la trama por presunta filtración de datos sensibles bajo secreto fiscal. El titular de la Fiscalía en lo Penal Económico N° 11 acusó a Echegaray de los delitos de "defraudación contra la administración pública, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público". La presentación recayó en el juzgado a cargo de Sebastián Ramos, con intervención del fiscal Gerardo Pollicita, que deberá hacer lugar a lo expuesto por su colega para impulsar la acción penal.

En tanto, Toninelli denunció también a Mecikovsky por "falso testimonio, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público". Esa presentación también recayó en el juzgado comandado por Ramos. La denuncia de Toninelli -quien fue vinculado con la trama de encubrimiento por detrás de la causa de Lázaro Báez- apuntó también contra Carlos Mario Blanco y Silvia Graciela Huici. Tanto Mecikovsky como los testigos Blanco y Huici declararon ante Casanello, quien a partir de esos testimonios apuntó a un presunto plan de encubrimiento a Báez desde la AFIP comandada por Echegaray. Precisamente basado en eso es que Toninelli acusó a Mecikovsky de haber falseado su testimonio, lo mismo que los otros testigos, y vinculó este aspecto a los ascensos determinados por el funcionario sobre quienes fueron los otros dos testigos clave del expediente. Señaló que habría una "instigación" a cometer ese falso testimonio. Por eso es que habrían incurrido en falsedad a no tener "vínculos de interés" con alguna de las partes del proceso por tener "enemistad manifiesta" contra quienes fueron señalados por Casanello.

G.M.

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