18 de marzo 2009 - 00:00

Producción de acero vuelve a desplomarse: en febrero cayó un 42%

Producción de acero vuelve a desplomarse: en febrero cayó un 42%
Los coletazos de la crisis global y sus condimentos domésticos siguen impactando sobre la siderúrgica, que en febrero registró por cuarto mes consecutivo caídas en los niveles productivos del 40% promedio. El caso emblemático es el acero crudo, cuya producción en febrero alcanzó las 257.100 toneladas, lo que representa una caída del 41,8% respecto de un año atrás y del 9,4% frente al mes anterior, según surge de los datos del CIS.
El desempeño del primer bimestre del año muestra, así, que esta industria de base sigue operando al 50% de su capacidad instalada, lo que constituye un buen termómetro de lo que ocurre con el nivel de actividad más allá de las estadísticas oficiales.
Las demás ramas de la siderurgia muestran caídas similares en febrero. La producción de hierro primario descendió a las 209.700 toneladas, un 45,7% menor que la de febrero de 2008 y un 1,9% respecto del mes anterior. Por su parte, la fabricación de laminados terminados en caliente (chapas, flejes y tubos sin costura) cayó un 36,2% interanual (a 272.800 toneladas) y subió un 10,6% mensual; la de planos terminados en frío bajó un 44,9% interanual (a 71.100 toneladas), pero un 5,3% frente a enero. Según señala el CIS, la retracción de la demanda de los principales usuarios de acero, como la construcción, automotriz, artículos del hogar, bienes de capital y metalmecánica en general explican el derrumbe siderúrgico.
Fuentes del sector estiman que ya se habría alcanzado un piso en diciembre, por lo cual a partir de marzo esperan leves mejoras. De todos modos, los pronósticos privados para este año apuntan a una caída general del 30% frente a los niveles del 2008. Esta proyección no sólo contempla una reducción de la producción, sino que la mayor parte del ajuste lo sufren las exportaciones e importaciones.
El dato que inyecta cierto optimismo respecto del futuro mediato es que tanto los consumidores de acero como los distribuidores y centros de servicios habrían agotado el proceso de liquidación de inventarios que iniciaron desde diciembre pasado. Por lo que podría esperarse una tenue recuperación de la demanda interna. Esto explica por qué se considera que diciembre fue el pico de la caída: al bajar la producción a niveles mínimos para no acumular inventarios frente a la retracción de la demanda, la cadena comercializadora se consumió los stocks.
Cabe señalar que este panorama no es exclusivo de la industria local, porque la producción mundial registra caídas del 50% promedio. Al respecto, existe una preocupación compartida a nivel mundial: el desvío del comercio de China y, en menor medida, la ex URSS. Porque frente a la crisis comenzaron a cerrarse los mercados poniendo barreras comerciales ante el exceso de oferta de acero, estimado en unos 400 millones de toneladas. Además, China, al que le sobrarían unos 200 millones de toneladas, está aumentando los aranceles de importación y, lo que es más temible, subiendo los reembolsos a los productos de alto valor agregado. Esto está provocando que estén llegando productos chinos a la región que antes no podían competir. Algo parecido se teme que hagan Rusia y Ucrania.
De modo que la exportación dejó de ser una alternativa viable como salida de la crisis para la industria argentina.
El desembarco de productos chinos ya empezó a dañar al sector local el año pasado cuando las importaciones aumentaron en promedio casi un 30% con respecto a 2007, con picos que alcanzaron al 29% en automóviles y partes, el 54% en Estructuras metálicas y el 62% en Maquinaria Agrícola y Tractores, según datos de ILAFA.
En cuanto a los precios, si bien las principales materias primas como el mineral de hierro presentan caídas de precios del 35%, no se esperan cambios sustanciales de no mediar alguna competencia desleal de parte de la oferta excedente asiática.

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