23 de mayo 2014 - 00:00

Prometen liberar ya los fondos a obras sociales

Cristina de Kirchner tuvo ayer un raid sindical. En la inauguración de una obra social se hizo acompañar por la superintendenta de Salud, Liliana Korenfeld, y por el ministro Juan Manzur.
Cristina de Kirchner tuvo ayer un raid sindical. En la inauguración de una obra social se hizo acompañar por la superintendenta de Salud, Liliana Korenfeld, y por el ministro Juan Manzur.
Antonio Caló se llevó ayer una buena noticia de su encuentro fugaz con Cristina de Kirchner: la promesa de que la semana que viene estará resuelto el grueso de las demandas sindicales por fondos para las obras sociales. En el sector calculan que el Estado liberará no menos de $ 1.000 millones correspondientes a tratamientos médicos complejos reembolsables, y que se encontraban pendientes de ejecución. Claro que los gremios más cercanos al Gobierno pedían por ese concepto cerca de 2.000 millones de pesos.

El compromiso corrió por cuenta de la jefa de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), Liliana Korenfeld, que acompañó a Cristina de Kirchner y al ministro de Salud, Juan Manzur, al acto de inauguración de las instalaciones de la obra social del gremio de los mecánicos (SMATA), del que participó Caló. Así lo confirmaron funcionarios y sindicalistas.

Korenfeld le dijo al metalúrgico que ya contaba con el visto bueno de la jefa de Estado para destrabar esos fondos y también otra medida que reclaman los dirigentes: actualizar los valores reconocidos para los reintegros por prestaciones médicas y remedios de alta complejidad.

Ambas concesiones forman parte del mismo sistema mediante el cual el Gobierno les reembolsa a las obras sociales sindicales el costo de esas aplicaciones incluidas en un listado de "alta complejidad y baja incidencia". Se trata de los tratamientos para enfermedades como sida, cáncer o hemofilia, y para operaciones delicadas como trasplantes. En la CGT oficialista computan como pendientes de reintegro expedientes iniciados en 2009 y hasta 2012, y que por ese concepto el Ejecutivo debería abonar no menos de 2.000 millones de pesos.

Las tratativas en los últimos meses estuvieron a cargo de José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) en diálogo casi diario con Korenfeld. En medio de las tratativas la SSS sorprendió a los gremialistas con una resolución, la 601, que facultaba al Estado a tomar amplia intervención sobre las contrataciones de las obras sociales. La reacción inmediata y en bloque de todo el sindicalismo obligó a una marcha atrás mediante otra resolución que anuló esos efectos.

Con esa enmienda fueron retomadas las gestiones. Y ayer la superintendente le dio a entender a Caló que la semana próxima habrá un anuncio en beneficio de las obras sociales. Una medida así alcanzará a todas las organizaciones de salud de los sindicatos, incluso las que están en vertientes opositoras de la CGT.

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