En medio del duro impacto de la inflación que derivó ayer en los anuncios de Mauricio Macri, los datos preliminares del primer trimestre de este electoral 2019 muestran que los indicadores vinculados al consumo (salarios en términos reales, créditos) continúan en terreno negativo en la medición interanual.
Primer trimestre: NOA y NEA, con las mayores caídas en el poder de compra
El estudio destaca que los distritos mejor posicionados son los que muestran un mayor sesgo exportador, mientras que los más complicados son los de más dependencia de fondos públicos.
La radiografía determina además pocas diferencias entre regiones en esos rubros, aunque en el Nordeste y el Noroeste se registran las caídas más significativas.
Las conclusiones surgen de un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL de la Fundación Mediterránea.
Allí se remarca que “desde hace 7 años la economía está estancada” y que “en cada devaluación, el poder de compra de la población argentina se ha ido deteriorando, y mucho más fuerte en estos últimos meses”. “Eso ha ocurrido en las distintas regiones, y tanto el NEA como el NOA han presentado las mayores caídas en distintos indicadores de poder de compra (masa salarial privada formal, la pública provincial y el crédito al sector privado)”, agrega.
El estudio sostiene además que, en cambio, se observan diferenciaciones en indicadores vinculados con obra pública. En este aspecto, la zonas pampeana y de Cuyo se muestran dejando atrás el terreno negativo en la medición interanual, la Patagonia con un recorte en la caída y el NEA y el NOA, en situación más crítica.
En paralelo, en lo que respecta al motor exportador, el estudio destaca que “apunta a tener impacto positivo significativo en la zona Pampeana, en Cuyo y en la Patagonia, y neutro o levemente negativo en el NEA y el NOA”.
“La perspectiva para 2019 muestra como regiones mejor posicionadas a aquellas con mayor sesgo exportador (la pampeana y la patagónica), y para el resto se esperan señales mixtas”, agrega.
Además, sostiene que aquellas provincias con mayor dependencia del sector público “tienen a favor la mejora de sus finanzas a lo largo de los últimos trimestres, y cuentan con capacidad para generar cierto impulso en la demanda a través de salarios estatales y obra pública (aunque puede generar un deterioro fiscal de cara a 2020)”.
“En un contexto recesivo, el impacto negativo ha sido mayor en las regiones norteñas, no sólo por una mayor contracción en sus indicadores de consumo y de construcción, sino además por no poder aprovechar los mayores ingresos de los exportadores en un contexto de un dólar más caro”, enfatiza el informe del IERAL.
El estudio considera además que, “con la inestabilidad cambiaria que se viene padeciendo desde hace un año, resulta difícil que en los próximos meses haya una recuperación significativa en el poder de compra de la población, y por ende, no se espera un repunte en ventas”. “Venimos de una recesión y se nota en todas las provincias: sólo pueden intentar diferenciarse, y las mejor posicionadas son aquellas con mayor sesgo exportador, y las más complicadas son las más dependientes de fondos públicos”, agrega.
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