La comisión emitió el dictamen que unificó tres proyectos para obligar a los bancos a reforzar las medidas de seguridad en sucursales.
De acuerdo con el proyecto, que ahora pasa a la Comisión de Seguridad, se deberán instalar barreras visuales en la fila de cajas para impedir que quienes esperan a ser atendidos puedan ver las operaciones que se están realizando en ese momento.
La misma medida rige para los cajeros automáticos.
La futura ley modifica también la exigencia a los bancos sobre las características técnicas del blindaje obligatorio de sus bóvedas.
Se establece como regla general que deberán instalarse inhibidores de teléfonos celulares para impedir llamadas desde dentro de la sucursal al exterior, bloqueando así el accionar de los «marcadores».
Además, los bancos deberán contratar servicio policial extra, independientemente de la seguridad privada con que cuenten.
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