2 de octubre 2014 - 00:00

Puede ir presa

Puede ir presa
Un elemento casi inadvertido en el juicio entre los holdouts y la República Argentina es la reciente sentencia de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito, en el caso Mare Shipping v. Squire Sanders. Lo relevante es que la Cámara dictaminó que la ley de inmunidad soberana de los EE.UU. (FISA), permite los pedidos de discovery sobre los asesores legales de un Estado soberano. Si bien el alcance de esta decisión no está claro (la relación "cliente-abogado" protegería ciertos documentos y la doctrina del "trabajo del abogado" el quehacer de los consejeros), de aquí en más los leguleyos no están a salvo de los "discoveries" y no pueden seguir asegurando a sus representados una confidencialidad absoluta. Esta sentencia se fundó en la idea de que si bien un Estado no es una "persona" y por lo tanto no se le puede aplicar una medida de "discovery" (Al Fayed v. CIA; etc.), un individuo actuando en representación de ese Estado sí lo es (República de Ecuador v. Bjorkman). Aquí es donde podemos comenzar a entender las implicancias de una de las acotaciones más curiosas en la sentencia del desacato argentino (destacada en la última arenga de la Presidente de la Argentina). En las líneas 12-15 de la página 27 leemos: "La legislación (para evadir el pago de la deuda) no es algo que haya surgido del Congreso Nacional. De lo que estamos hablando es de propuestas y cambios de acción que surgieron de la rama ejecutiva de la República Argentina".

Hasta ahora el Poder Ejecutivo argentino parecía inmune a las medidas de la Corte, pero ahora queda abierta la puerta -en cualquier lugar del mundo y aun cuando el funcionario haya cesado en su mandato- para iniciar acciones de discovery y aplicar algunas sanciones personales del desacato, en contra de su titular o cualquier otro involucrado en la decisión de evadir la sentencia de la corte "municipal". El "A lo mejor me van a mandar presa la próxima vez que vaya a Nueva York... voy a ir igual", no pasa de ser una bravata; pero ahora no se puede descartar que no ocurra a partir de 2016. El Dow anotó la quinta merma de las últimas 7 ruedas, al retroceder un 1,4% a 16.804,71 puntos. Más que a noticias, esto huele a tendencia, así que sepa disculpar la demora en el análisis de septiembre.

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