• ADEMÁS DE LA FERIA ESTE ARTE, LAS GALERÍAS LOCALES COMPITEN EN OFERTA Y CALIDAD EN SUS MUESTRAS La Galería Sur inauguró concurrida exposición dedicada a los maestros latinoamericanos.
Berni. “El último payador” se exhibe en la muestra “Maestros Latinoamericanos” junto a trabajos de Matta, Wifredo Lam, Torres García y Xul Solar, entre otros.
Punta del Este - Desde el principio al fin del verano, el arte ocupa un lugar preponderante en Punta del Este. Al despuntar la temporada la Feria Este Arte logró su mejor edición, le brindó visibilidad y puso en marcha un mercado que suele tener momentos pujantes de acuerdo con el perfil más o menos internacional del turismo. En efecto, la llegada de las fortunas incalculables de la iraní Afshan Almassi, el príncipe Eric Studza y un comprador argentino que se desplaza por el mundo como un faraón alcanzaron para definir positivamente la suerte de Este Arte. El galerista Reno Xippas llegó a la Feria, hizo su negocio y clausuró la quieta sucursal de Punta del Este. Hoy, en medio de la calma de los días que siguen al bullicio de enero y con el estilo mesurado de los uruguayos, se extraña a este exponente del circuito internacional.
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En su sede de La Barra, la Galería Sur cumple 35 años y los celebra con la exhibición "Maestros latinoamericanos". En la sala de ingreso se divisa un memorable "Pericón" de Figari. Las pinturas constructivistas de Joaquín Torres García aparecen escoltadas por una fascinante obra de Wifredo Lam y otra histórica de Matta. Dominando el fondo de la sala está el escalofriante "Incendio en el barrio de Juanito Laguna" y "El último payador", de Antonio Berni. Las pinturas de Xul Solar, un inmenso móvil rojo de Julio Le Parc, una pintura de Luis Felipe Noé, y dos de Kuitca pertenecientes a la series "Siete últimas canciones" y los planos de departamentos -cuyo valor oscila entre 100.000 y 200.000 dólares-, completan el capítulo argentino.
Los brasileños frecuentan el Uruguay y en esta muestra, breve pero con obras dignas de un museo, figuran varios de sus mejores artistas. Allí están los "Metaesquemas" de Oiticica, las bellas mulatas de Emiliano Di Cavalcanti, un dibujo de Mira Schendel, las coloridas fachadas de Volpi y las dramáticas fotografías de Mario Cravo Neto, entre otras obras que atraen a los compradores que llegan del Norte. Obras que también despiertan el interés de aquellos dispuestos a incorporar artistas de toda Latinoamérica en sus colecciones. Para ellos la muestra se completa con un desnudo de Botero, un dibujo de Diego Rivera y una pintura de 1933 que David Alfaro Siqueiros dejó en el Uruguay durante su gira de adoctrinamiento comunista.
El catálogo no sólo reproduce las obras y algunos documentos; además, el galerista de Sur, Martín Castillo, relata la historia de los artistas reunidos en París en 1930, cuando la Galería Zak realizó la primera exposición del grupo latinoamericano. Luego, remonta los antecedentes del arte precolombino y culmina su texto con un recorrido por el arte de las vanguardias que alcanzaron su voz propia y diferenciada. Cabe aclarar que el perfil y el nivel de calidad de la galería Sur, resulta difícil de encontrar en Latinoamérica.
Por otra parte, en Manantiales, está la galería Del Paseo. Su fuerte es el arte contemporáneo. En sus salas con vista al mar exhiben durante el mes de febrero pinturas de la artista argentina radicada en Valencia, Cristina Ghetti. Las líneas de sus cuadros, fuertemente contrastadas, las vibraciones y sus juegos formales acercan a Ghetti al cinetismo, demuestran el parentesco de la artista con el arte de Le Parc. En la muestra colectiva se destaca la obra de Marco Maggi, acaso, el más brillante contemporáneo uruguayo.
Martín Pelenur, artista perteneciente a la corriente abstracta de larga tradición en el Río de la Plata, recibe al público en su taller de puertas abiertas en pleno corazón de La Barra. Este año, junto a Inés Etchebarne, dueña una galería nómada, reunieron en La Pecera, un enclave del arte con vista a La Posta del Cangrejo y a la imparable ruta 10, a Santiago Aldabalde, Rita Fischer y Diego Lev con sus deliciosas miniaturas, además de las fotografías del franco libanés Christian Carle-Catafago, las obras del misionero Andrés Paredes y de la catalana Carmen Galofré. Pelenur aporta un aire de familia que se asocia a la Escuela del Sur con sus pinturas densas, como los nobles materiales que utiliza, esmalte y barniz marino. Etchebarne, agrega no sólo el buen ojo y la sensibilidad, sino además el quién es quién del mundo del arte que la acompaña donde vaya.
Finalmente, en José Ignacio y en el Mostrador de Santa Teresita, están las muestras de Nesy Cohen y Claudia Mazzucchelli.
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