19 de marzo 2018 - 00:00

Putin recibió un impactante aval en plena crisis con Occidente

“Rusia está condenada al éxito”, dijo -al estilo Duhalde- ante sus simpatizantes. La participación fue alta, pero denunciaron irregularidades.

Arenga. Vladímir Putin ayer, al proclamar su triunfo ante sus partidarios en la gélida noche moscovita.
Arenga. Vladímir Putin ayer, al proclamar su triunfo ante sus partidarios en la gélida noche moscovita.
Moscú - Vladímir Putin ganó ayer la elección presidencial rusa de forma aplastante, según una encuesta de boca de urna, tras una jornada marcada por las acusaciones de fraude formuladas por la oposición.

Tras el cierre de los últimos colegios electorales en el enclave ruso de Kaliningrado, en el centro de Europa, con el 72,9% de los votos escrutados, Putin lograba el 75,9% de los sufragios, mucho más que el 63,6% que obtuvo en los comicios de 2012.

El mandatario, de 65 años, que logró así un cuarto mandato y podrá permanecer en el poder hasta 2024, superó al candidato comunista Pavel Grudinin, que obtuvo el 11,2%, al ultranacionalista Vladímir Jirinovski (6,7%) y a la periodista cercana a la oposición liberal, Ksénia Sobtchak (2,5%).

"Rusia está condenada al éxito. Debemos mantener la unidad", dijo Putin, al proclamar su triunfo ante varios miles de personas congregadas en la plaza de Manezh, a pocos pasos del Kremlin, a pesar de los 12 grados bajo cero que marcaban los termómetros.

"Gracias a todos nuestros seguidores por este resultado: ahora es importante estar unidos e incluir en nuestro grupo a quien votó a otro candidato. El éxito es nuestro destino. Trabajaremos todos duramente por el futuro de una gran Rusia", agregó.

El aplastante desempeño electoral indica que la reciente polémica con Occidente por el envenenamiento de un exespía ruso en Londres, que el Gobierno de Theresa May le atribuye a Moscú, no tuvo ningún impacto negativo para el jefe del Kremlin.

La tasa de participación era de casi el 60% tres horas antes del cierre de los colegios electorales, según la Comisión Electoral Central (CEC).

El Kremlin había convertido la participación en su principal objetivo, con el fin de legitimar unas elecciones cuyo resultado no ofrecía ninguna incertidumbre.

Pero el principal opositor, Alexéi Navalni (ver nota aparte), apartado de las elecciones por una condena judicial, acusó al Kremlin de aumentar artificialmente la movilización llenando las urnas u organizando el transporte masivo de electores hacia los colegios electorales.

"Necesitan participación. El resultado es que la victoria de Putin con más del 70% se decidió de antemano", dijo Navalni a la prensa, asegurando que la participación real era inferior a la de 2012.

La ONG Golos, especializada en la vigilancia de elecciones, ofreció un mapa de los fraudes en su sitio web, en el que denunciaba una tres horas antes del cierre unas 2.600 irregularidades denunciadas, como el llenado de urnas, votos múltiples u obstáculos a la labor de los observadores.

La presidenta de la Comisión Electoral, Ella Pamfilova, consideró, sin embargo, que "no hay tanta irregularidades".

Las autoridades hicieron una campaña masiva de información e incitación al voto, facilitando el voto fuera de las circunscripciones de residencia pero también, según la prensa, presionando a funcionarios o estudiantes para que sufraguen.

Según militantes de la oposición, la Policía trasladó electores en autobuses a los colegios electorales.

El gran ausente en la elección presidencial, Navalni, no pudo participar debido a una condena por malversación de fondos, que denuncia como una maniobra orquestada por el Gobierno.

El popular bloguero, que cuenta con una fiel base de seguidores en todo el país, había llamado a boicotear las elecciones y enviado a más de 33.000 observadores a los colegios electorales.

Putin es elogiado por haber devuelto la estabilidad al país tras la caótica década de 1990, aunque según sus detractores a costa de las libertades individuales.

"Los últimos cuatro años tuvimos las sanciones (occidentales), pero también construimos mucho, se abrieron nuevas fábricas, la inflación es baja", explicó Olga Matiunina, una electora de Putin, de 65 años.

"Todo el mundo sabe que será elegido. Ya no da ganas (de ir a votar) y tenemos la sensación de que nada depende de nosotros", indicó, por su parte, Boris, de 39 años, entrevistado en San Petersburgo.

La última semana de campaña estuvo marcada por un nuevo pico de tensión entre Moscú y Occidente debido al envenenamiento en Inglaterra del exagente doble Serguéi Skripal y su hija.

Moscú anunció el sábado la expulsión de 23 diplomáticos británicos en represalia por una medida similar adoptada antes por Londres.

Esta elección se celebra simbólicamente cuatro años después de la ratificación de la anexión de la península de Crimea a Rusia, decidida al término de un referéndum considerado ilegal por Kiev y por las potencias occidentales.

Kiev bloqueó el voto de electores rusos establecidos en Ucrania. Decenas de policías y militantes nacionalistas bloqueaban el domingo el acceso a los consulados rusos en varias ciudades.

Francia "no reconoce la organización de elecciones rusas" en Crimea, expresó la Cancillería.

"Francia sigue firmemente ligada a la total reinstauración de la soberanía y la integridad territorial de Ucrania en las fronteras internacionalmente reconocidas", afirmó el comunicado.

Agencias AFP, DPA, ANSA y Reuters

Dejá tu comentario