Washington (Reuters) - Las tres grandes automotrices de Estados Unidos, General Motors, Ford y Chrysler, deberán informar al Congreso su decisión de reducir las remuneraciones, bonificaciones e indemnizaciones de sus ejecutivos. Será ésta una exigencia para poder quedar en condiciones de obtener préstamos del gobierno.
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Así lo afirmó ayer Ron Gettelfinger, presidente del Sindicato de Trabajadores Automotores Unidos (UAW). En el programa «Late Edition» de la señal CNN, el dirigente gremial aseguró que las automotrices sólo necesitan préstamos para atravesar un período difícil e insistió que los altos salarios de los trabajadores afiliados no son la causa principal de la caída de sus ventas.
«Las automotrices deben establecer que están dispuestos a reducir la compensación a ejecutivos, así como las bonificaciones y los 'paracaídas dorados' al salir de las empresas», dijo Gettelfinger, y agregó: «También pueden dar al gobierno una participación accionaria en las compañías».
En noviembre, los legisladores hicieron pasar un mal rato a los presidentes de las automotrices luego de que viajaran a Washington en aviones privados para pedir ayuda. Los líderes demócratasde la Cámara baja y el Senado, en una carta enviada a ejecutivos de GM, Ford y Chrysler, dijeron que las compañías deben presentar mañana un «plan de reestructuración creíble».
Empleos en riesgo
A su vez, Gettelfinger advirtió que millones de empleos están en riesgo y dijo que la industria automotriz está sufriendo un importante descenso en las ventas no sólo en el mercado estadounidense, sino también a nivel mundial. «No está ocurriendo sólo aquí en Estados Unidos, y éste no es un rescate, es un préstamo, un crédito puente que nos servirá para continuar hasta que podamos echar un vistazo más detenido a lo que se necesita hacer en la industria», explicó.
Con respecto al UAW, el líder del sindicato aseguró que «estamos preparados para volver a la mesa de negociación», pero indicó que todas las partes afectadas, incluyendo comerciantes y proveedores de piezas, deberían estar dispuestas a hacerlo.
Finalmente, el presidente de UAW se refirió a las acusaciones que circulan acerca de que los miembros del sindicato ganan u$s 70 por hora, afirmando que «son sólo un mito».
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