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Quejas kirchneristas por el mensaje de Cristina
Veinticuatro horas después del mensaje de Cristina de Kirchner al Congreso, aparecieron nuevas críticas a las ausencias que mostró su discurso.
Ayer, Agustín Rossi, jefe del bloque de diputados kirchneristas, tuvo que salir a justificar esas ausencias en el discurso que cuestionaron algunas bancadas. Es cierto que un mensaje presidencial de apertura de sesiones ordinarias no debe necesariamente incluir un repaso completo de todas las áreas de Gobierno. Sería imposible hacerlo en una hora y cuarto de discurso.
El problema esta vez no fue ése, sino que a la ausencia de anuncios sobre futuras medidas del Gobierno para 2009 o proyectos que se enviarán al Congreso (sólo hubo una mención a una nueva Ley de Radiodifusión sin fijar fecha y a «todos los instrumentos que sean necesarios») se sumó que hubo silencio total en relación con cuestiones centrales que incidirán en la campaña electoral, como la seguridad, la salud o la situación energética del país, un problema que la crisis financiera y el menor consumo le solucionaron por ahora al Gobierno. Pero, además, el estado actual de avance de las obras de energía en el país, en medio de la crisis de financiamiento, no parecía estar como para entrar en detalles por parte de la Presidente.
«No todos los elementos de la realidad tenían que estar en el discurso», justificó Rossi.
«La Presidenta hizo un discurso donde expresa una serie de conceptos, describe situaciones y pone sobre la mesa una serie de elementos, y no significa que todos los elementos de la realidad nacional estén en el discurso», intentó explicar el jefe de la bancada.
De hecho, hasta el tono de la justificación terminó revelando algunas faltas del mensaje presidencial que ni la oposición había destacado: «No habló de seguridad, pero tampoco habló de energía o salud, eso no implica una ausencia de preocupación del Gobierno».
Quedó claro que la cuestión central del mensaje presidencial comenzaba a pasar no por lo que dijo Cristina de Kirchner ante los senadores y diputados, sino por lo que evitó mencionar.
Y esas ausencias quedaron ayer más expuestas cuando Daniel Scioli pronunció su mensaje de apertura de sesiones ordinarias ante la Legislatura bonaerense. Fiel seguidor de las encuestas -al igual que los Kirchner-, el gobernador terminó invirtiendo el orden de los temas en su mensaje y en lugar de arrancar describiendo políticas para morigerar el desempleo, lo hizo atacando el problema de la inseguridad en la provincia.
A diferencia de Cristina de Kirchner y sabiendo que la cuestión está primera en la agenda de los bonaerenses, directamente reconoció que «se había hecho cargo institucionalmente del problema».
Quizás fue ése el disparador que terminó generando protestas internas ayer en el propio oficialismo que no encontró respuestas en el mensaje de la Presidente a los temas que le reclaman punteros y votantes cada vez que durante los fines de semana retornan a sus provincias.

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