10 de marzo 2009 - 00:00

Racing sufre por su falta de gol

Muchas veces se dice que las estadísticas son engañosas, porque con la frialdad de los números no se pueden explicar una serie de situaciones que matizan la propia estadística, pero lo cierto es que refleja la realidad muchas veces con contundencia. Esto tiene que ver con la anemia ofensiva de Racing, que en el pasado torneo Apertura consiguió 19 goles en igual cantidad de partidos y en el Clausura marcó 4 en 5 fechas.
Una anemia que hizo que el anterior técnico pidiera a gritos (y sin respuesta de Blanquiceleste SA en aquel momento) un goleador y que hizo gastar una millonada para el Clausura en traer a Rubén Ramírez de Colón, que jugó dos partidos (Huracán e Independiente) sin marcar antes de desgarrarse.
Lo cierto que de los 19 goles del Apertura sólo 6 (un 30%) los marcaron los delanteros: dos los hizo el joven Pablo Caballero y otros dos Leandro González (que jugó también de volante) y uno de Pablo Lugüercio y otro
de Juan Ignacio Sánchez Sotelo, que fue la dupla ofensiva que comenzó el Apertura 2008. En el Clausura sólo Lugüercio repitió su gol, ya que los otros tres fueron marcados por los defensores Franco Sosa y Matías Martínez y el volante Adrián Lucero.
El goleador del torneo anterior fue Maxi Moralez, que marcó 5 goles, 3 de ellos de penal y los que lo siguen en la temporada son justamente Franco Sosa y Adrián Lucero.
Por eso la prioridad en este libro de pases fue traer delanteros y además de Ramírez (que tiene un récord de 32 goles en 101 partidos, un poco menos de 1 gol cada 3 partidos) llegaron el uruguayo Nicolás Vigneri que en Cruz Azul hizo 4 goles en 33 partidos y Lucas Castromán, que su último grito lo dio en el Vélez de Miguel Russo en 2006, ya que ni en América de México (14 PJ), ni en Boca (5 jugados) marcó tantos.

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