23 de noviembre 2011 - 00:00

Radicales no acuerdan jefe para el Senado

Si al radicalismo le faltaban peleas, después de la práctica en el ring que fue la Convención Nacional, ahora tiene otra que amenaza con opacar el cruce entre Gerardo Morales y Leopoldo Moreau. Con fecha de vencimiento el martes próximo la UCR debe definir al sucesor de Morales en la conducción del bloque de senadores.

No es un tema menor ya que se trata de uno de los cargos más importantes que hay para distribuir en el partido. Pero, como el resto de las bancas que tanto el oficialismo como la oposición deben definir en el Congreso, la nueva jefatura del radicalismo aún está en veremos.

Dos candidatos corren hoy con más chances: el formoseño Luis Naidenoff y el tucumano José Cano. El primero tiene el apoyo de Ernesto Sanz, del vicepresidente del Senado, Juan Carlos Marino, del chaqueño Roy Nikisch y el chubutense Mario Cimadevilla, entre otros. Son la oposición directa a Morales y de hecho Naidenoff dejó en claro como pretende conducir la bancada al aclarar en las negociaciones que acepta el cargo sólo si le otorgan libertad absoluta para conducir el bloque.

Frente a esa idea Cano se convirtió entonces en el candidato formal de Morales y el Morena.

En medio de esas candidaturas aparecen también negociando los cobistas a quienes se les ofrece un cargo en la vicepresidencia del cuerpo para cerrar un acuerdo. Ese lugar es del pampeano Marino, por lo que el juego de las ofertas estará este fin de semana al límite.

Marino, por su parte, no quiere moverse de la vicepresidencia, un cargo que le da manejo político en el Senado y brillo dentro del radicalismo, por lo que no aceptaría cambiar esa posición por una incómoda presidencia de bloque.

Todo ese proceso no puede esperar demasiado. El martes los radicales deben elegir al jefe de bloque ya que el miércoles deberá bajar al recinto a la sesión preparatoria ya en ese rol para proponer los cargos que pretende la UCR en el Senado y hacer como miembro informante la presentación de autoridades.

En lo protocolar, aunque ese cargo no se defina en el recinto, es el jefe de bloque electo quien debe aceptar el resto de los cargos que deben definirse ese día, como la presidencia provisional del Senado sobre la que Cristina de Kirchner sigue sin dar indicios.

Dejá tu comentario