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Radicales presionan, pero le piden a Massa que no se baje
• NEGOCIACIÓN ANTICIPADA DE LISTAS.
• BUSCAN QUE ELVOTO DEL FRENTE RENOVADOR NO SE ESCAPE A SCIOLI.
• DIVISIÓN EN EL NORTE.
Ernesto Sanz
El jujeño Gerardo Morales, cabeza de los rebeldes al acuerdo con Mauricio Macri, antes y después de la Convención Nacional partidaria de Gualeguaychú, calcula el costo que tendrá en su provincia una renuncia de Massa a la carrera presidencial y marca límites a los lugares que cederá al Frente Renovador cuando llegue el momento central de esta pelea: la negociación de las listas nacionales.
Morales le pidió esta semana a Massa que no se baje de su candidatura y al mismo tiempo reconoció públicamente: "Yo hablé con él y me dijo que no. Y tal vez no lo haga para no terminar siendo funcional al FpV", dijo a la prensa sobre un posible retiro de Massa de la carrera.
Es como si los radicales estuvieran pidiendo al massismo que actuara como imán del voto útil aunque no tenga chance alguna de triunfo.
Mientras tanto, las negociaciones siguen avanzando en la interna que ya tienen los radicales con el PRO. En algunos casos involucra a quienes fueron los más duros opositores al acuerdo con el macrismo.
El radical bonaerense Miguel Bazze festejaba ayer el cierre del acuerdo a nivel provincial con el PRO y sostuvo que "apuntamos a conquistar municipios". La UCR no llevará candidato a gobernador en la provincia de Buenos Aires y apoyará a María Eugenia Vidal, chance que Bazze y Ricardo Alfonsín ahora apoyan.
"Teníamos que formalizar la posibilidad de un acuerdo con el PRO a nivel provincial, porque si bien estaba hecho a nivel nacional hay que hacerlo en las provincias y por ello, el sábado avanzamos en ese sentido, y además resolvimos cuestiones vinculadas a la vida interna del partido", dijo Bazze sobre la decisión de la convención provincial del radicalismo que dispuso ratificar el acuerdo. "Ahora estamos encarando el proceso de negociación y discutiendo espacios que le corresponden a cada uno de los partidos, y además hay dirigentes que están conversando y tratando de acercarse a este espacio".
La situación del radicalismo en la provincia de Buenos Aires es distinta a la de casi todo el país, de hecho el salto a una fórmula compartida ya lo dio allí Ricardo Alfonsín cuando cerró un acuerdo con Francisco de Narváez en 2011. Allí la pelea con el peronismo involucra también de lleno al massismo.
En el norte, las presiones por mantener el acuerdo con Massa son otras. Esta semana José Cano presionó al massismo, pero para que no ceda posiciones: "Desde Tucumán, le reclamamos a nuestros candidatos nacionales la incorporación del Frente Renovador en la estrategia para ganar el país y la provincia de Buenos Aires". Claramente chocó con la negociación de los radicales bonaerenses.
En Formosa, Luis Naidenoff sostiene algo similar: "La sociedad anhela un cambio, pero también reclama que la dirigencia política deje las mezquindades de lado y actúe con grandeza para dar un vuelta de página en la Argentina", y agregó que "hay que actuar con responsabilidad política para lograr un gran acuerdo".

