23 de junio 2016 - 00:00

Rajoy sufre por un escándalo a tres días de las elecciones

Una pinchadura telefónica a su ministro del Interior sugiere un intento de crear un “carpetazo” contra líderes catalanes antes del referendo independentista de 2014. Si el caso perjudica al Partido Popular, sus posibilidades de negociar una permanencia en el poder serían mínimas.

SUSURROS. Jorge Fernández-Díaz, ministro del Interior, y Mariano Rajoy. Una pinchadura al teléfono del primero puso en crisis al Gobierno. Foto: Reuters
SUSURROS. Jorge Fernández-Díaz, ministro del Interior, y Mariano Rajoy. Una pinchadura al teléfono del primero puso en crisis al Gobierno. Foto: Reuters
Madrid - En la recta final de la campaña para las elecciones del domingo, una repetición sin precedentes de las celebradas en diciembre, que no permitieron la formación de un Gobierno, España se conmocionó ayer al conocerse grabaciones realizadas al ministro del Interior de Mariano Rajoy que demostrarían una conspiración contra el independentismo catalán.

El escándalo complicó inesperadamente al líder del Partido Popular (PP), que encabeza las encuestas pero que para ser reelecto el domingo y evitar la creación de un Gobierno de izquierda necesitará de pactos poselectorales que parecen difíciles. De hecho, Rajoy sugirió que se trata de una maniobra para dañar a su partido.

Las conversaciones que dinamitaron la campaña se grabaron hace dos años en el despacho oficial del ministro Jorge Fernández-Díaz, que en diálogo con el director de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC), Daniel de Alfonso, buscaba pruebas para acusar de corrupción a los dos partidos secesionistas.

Era octubre de 2014 y faltaba un mes para el referendo de autodeterminación que había convocado el entonces jefe del Gobierno catalán, Artur Mas, y que tuvo que transformar finalmente en una consulta no vinculante tras una prohibición del Tribunal Constitucional.

"Es una de las cosas más graves que han ocurrido en este país", sentenció el líder de Podemos, Pablo Iglesias, a quien las encuestas colocan en segunda posición detrás del PP gracias a la coalición electoral que cerró con Izquierda Unida.

Incluido Iglesias, los candidatos de los tres partidos que compiten directamente con el de Rajoy exigieron la inmediata renuncia del ministro del Interior, que como el resto del Gobierno sigue provisionalmente en funciones desde las elecciones del 20 de diciembre, que no permitieron formar Ejecutivo.

Los independentistas catalanes hablaron de "conspiración de Estado" y el Parlamento regional inició los trámites para destituir al interlocutor del ministro en las conversaciones, que sigue siendo director de la Oficina Antifraude de Cataluña.

En una de esas charlas, reveladas por el diario digital Público, el ministro pone en el punto de mira al líder de Izquierda Republicana de Catalunia (ERC), Oriol Junqueras, quien actualmente es el vicepresidente del Gobierno regional.

Rajoy cerró filas con su ministro del Interior y puso sobre la mesa sus sospechas de que se trata de una maniobra electoral contra él. "Hay alguien que intenta aprovechar y pescar en río revuelto para ver qué saca", dijo. "Acusarme de conspirar para delinquir es una injuria y una calumnia y una estupidez. La única conspiración de la que se puede hablar es de grabar la conversación y difundirla dos años después", dijo Fernández-Díaz. nSus conversaciones grabadas salpican a Rajoy. En una de ellas asegura a su interlocutor: "El Presidente lo sabe"...

Con este escándalo, la repetición de mandato a la que aspira se le complica aun más pese a liderar las encuestas. El único partido que mantiene la puerta abierta a negociar con el PP tras los comicios es Ciudadanos, cuarto en las encuestas. Pero el líder del partido liberal, Albert Rivera, pone como condición un paso al costado de Rajoy.

Agencias DPA y AFP

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