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Rajoy a Zapatero: ‘‘El problema no es España, es usted. Renuncie’’
Tenso debate en la Cámara de Diputados. La economía volvió a caer (poco) en el último trimestre de 2009
Mariano Rajoy fue enfático ayer en la Cámara de Diputados, aunque sus palabras no habrían tenido el mismo efecto del emblemático «Váyase, señor González», con el que José María Aznar mortificó al socialista Felipe en los 90.
El reclamo de renuncia de Rajoy, que complementó con una invitación a la bancada del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) a designar un reemplazante, habilitó al primer ministro socialista a advertir a su rival que, «si tiene coraje», presente una moción de censura en el Parlamento.
El cara a cara entre Rajoy y Zapatero fue lo más tenso de una sesión en la que el jefe del Ejecutivo apeló a la unidad y ofreció a las fuerzas políticas un pacto de Estado para afrontar la recesión, una oferta que fue rechazada por el PP.
Rajoy identificó tres opciones frente a la crisis: «La primera, señor Zapatero, es que rectifique de manera profunda aquí y ahora su política económica. La segunda es que disuelva el Parlamento y convoque elecciones», lo que consideró «poco probable».
Luego dio paso a la tercera alternativa, dirigiéndose a la bancada socialista: «Ustedes, que ganaron las elecciones, que tienen una mayoría legítima en esta Cámara, que con esa mayoría y con ningún voto más invistieron como presidente del Gobierno al señor Rodríguez Zapatero, reconsideren su posición».
«No es España la que inspira desconfianza, es usted por la forma de llevar la economía», afirmó el conservador.
A su turno, Zapatero, tras considerar «poco elegante» la estrategia de su principal rival político, retó a Rajoy. «Si tiene valentía y tiene coraje, presente una moción de censura», espetó Zapatero a Rajoy, recordándole que como candidato del PP ya perdió dos elecciones generales frente a él, en 2004 y 2008.
En el PSOE, el pedido de Rajoy hizo recordar a la célebre frase «¡váyase, señor González!» que en los 90 dirigió a Felipe González el entonces líder de la oposición y luego jefe de Gobierno, José María Aznar.
Las próximas elecciones generales en España están previstas para 2012, pero este año, en otoño, se prevé la celebración de comicios regionales en la comunidad autónoma de Cataluña y en 2011 habrá elecciones municipales en toda España.
El gobernante socialista insistió en ofrecer un gran pacto a todos los partidos, que no entusiasmó a ninguno. «Cambiar esta historia es responsabilidad de todos», manifestó. «Es necesario extender los acuerdos y ampliar el consenso sobre el conjunto de las reformas. El Gobierno lo pide y lo ofrece. Pide el consenso con su mejor voluntad a todos los grupos de la Cámara», agregó el líder socialista.
En este sentido, anunció la creación de una comisión encabezada por la vicepresidenta segunda del Ejecutivo y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, con el objetivo de entablar un diálogo con todos los grupos políticos y alcanzar en dos meses acuerdos sobre competitividad, política industrial, déficit público y sistema financiero.
«Vamos a poner toda la carne en el asador», prometió Zapatero, quien reconoció la gravedad de la situación económica del país y las tensiones generadas por el fuerte aumento del desempleo, que ya afecta a 4.300.000 personas y duplica, con casi un 19%, la tasa media de la Unión Europea.
Los demás partidos, si bien se mostraron dispuestos a dialogar, coincidieron en criticar la «improvisación» del Gobierno.
Según los datos más recientes, España es el único de los grandes países industrializados que no ha logrado salir de la recesión. De hecho, en el tercer trimestre de 2009 su Producto Bruto Interno (PBI) cayó el 0,1%, acumulando así siete trimestres consecutivos de caídas.
El déficit público se situó en 2009 en el 11,4% del PBI. Para este año se espera que llegue al 9,8%.
Para combatir la enorme deuda, que llevó a España a ser comparada con países tan golpeados por la crisis como Grecia, el Gobierno lanzó un plan de austeridad destinado a recortar 50.000 millones de euros (unos u$s 72.000 millones) en gastos.
Asimismo, el Ejecutivo quiere aumentar la edad de jubilación de los 65 años actuales a los 67 años y pactar con patronal y sindicatos una reforma laboral para impulsar la creación de empleo.
Agencias DPA, ANSA, AFP y EFE


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