2 de septiembre 2011 - 00:00

Rebeldes demoran ofensiva final y Gadafi dice que Libia “arderá”

Muamar el Gadafi en una foto reciente, previa al estallido de la insurrección que lo ha sacado del poder. Su paradero es un misterio, aunque se cree que se refugia en zonas aún leales del sur de Libia.
Muamar el Gadafi en una foto reciente, previa al estallido de la insurrección que lo ha sacado del poder. Su paradero es un misterio, aunque se cree que se refugia en zonas aún leales del sur de Libia.
Trípoli - El exlíder libio Muamar el Gadafi llamó ayer a sus seguidores a luchar «a sangre y fuego» contra los «invasores y traidores», mientras sus últimos bastiones -Sirte, Bani Walid y Seba- seguían asediados por la oposición, que decidió prorrogar su ultimátum.

Gadafi pidió a las tribus de su país que luchen «a sangre y fuego» contra las fuerzas rebeldes y las exhortó a «continuar combatiendo aunque no escuchen mi voz». En un mensaje de audio de unos diez minutos, difundido por la emisora Al Rai -con base en Damasco- y la cadena Al Arabiya, Gadafi afirmó además que hay divergencias entre los rebeldes.

También advirtió que «las tribus de Bani Walid, Sirte y Seba, están armadas y es imposible someterlas». «No nos rendiremos nunca, no somos mujeres, no somos esclavos», aseveró a Al Rai, el mismo canal de difusión utilizado el miércoles a la noche por uno de sus hijos, Seif al Islam, que había incitado a Sirte a «resistir» contra la disidencia.

«Si ellos quieren una guerra larga, que lo sea. ¿Si Libia arde, quién podrá gobernarla? Entonces que arda», añadió.

Poco después, en otro mensaje que fue retransmitido por Al Yazira, Gadafi acusó a Occidente de tener la intención de ocupar Libia para apropiarse de su petróleo. A su juicio, «la comunidad internacional es la responsable de la guerra civil» en el país.

En ese sentido, el coronel amenazó con usar el recurso de la «guerrilla» para «cazar a los colonizadores» de Libia. «Prepárense para una guerra de bandas y de guerrillas, de guerrilla urbana, de resistencia popular en casa ciudad para derribar al enemigo donde sea», añadió Gadafi.

La apelación a la resistencia es una «acción desesperada y patética», sostuvo a su turno el encargado de Asuntos Interiores del Consejo Nacional de Transición (CNT) instituido por la oposición libia. «La revolución ha ganado y la prueba más evidente fue la presencia de un millón de personas en la oración de (la festividad religiosa) Eid el Fitr (que marca el fin del Ramadán) hoy en la plaza», prosiguió Darrat.

El CNT también prorrogó una semana el ultimátum que dio a las fuerzas leales al régimen para su rendición en Sirte y ratificó que el coronel permanece en Bani Walid.

Crucial

Esta decisión es para «dar tiempo para que progresen las negociaciones. Preferimos obligarlos a rendirse cortando las provisiones de agua y electricidad», indicó el vocero de los rebeldes en Bengasi, Mohamed Zawawi. «Les damos una semana más. Sirte no es un objetivo tan estratégico para justificar la rapidez», añadió Zawawi.

En tanto, el ex primer ministro de Gadafi, Baghdadi Al Mahmoudi, pasó a formar parte del bando de los rebeldes opositores. Así lo aseguró él mismo a la emisora Al Arabiya.

Al Mahmoudi sostuvo que «permanece en Libia y está en contacto con el CNT», mientras «busca interrumpir las matanzas y encaminar un diálogo nacional».

Por otro lado, las operaciones militares de la OTAN en Libia seguirán hasta que los civiles sigan «amenazados», afirmó ayer la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton.

«El trabajo no termina con el fin de un régimen opresivo, vencer una guerra no da la garantía de lograr la paz.

Lo que sucederá en los próximos días será crucial», agregó Clinton, en una conferencia sobre Libia en París.

Por su parte, la organización pro derechos humanos Amnistía Internacional denunció ayer que 19 detenidos fallecieron asfixiados dentro de contenedores metálicos, donde fueron encerrados en junio por leales a Gadafi. Tres supervivientes explicaron que fueron encerrados en estos contenedores el 6 de junio en Al Joms, 120 km al este de Trípoli.

«Es un crimen de guerra matar o torturar a los detenidos», recordó Amnistía, que actualmente tiene una delegación en Libia para investigar la situación en ese país.

El martes, la organización ya mostró su preocupación por las posibles represalias a personas que hayan combatido del lado de las tropas de Gadafi, especialmente libios de raza negra e inmigrantes subsaharianos. Anteriormente, Amnistía ya denunció casos de torturas y malos tratos en Libia, cometidos tanto por los rebeldes como por las tropas leales a Gadafi.

Agencias ANSA, EFE, AFP, Reuters y DPA

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