27 de octubre 2009 - 00:29

Rechaza oposición acto para lanzar la reforma política

Cristina invitó mañana a Casa de Gobierno, pero pidió que lleven el DNI (Sic)

Rechaza oposición acto para lanzar la reforma política
La invitación del Gobierno a los partidos políticos para participar de la presentación, mañana, del proyecto de reforma política terminó estallando ayer en un cruce de cartas, rechazos y negativas de toda la oposición con el kirchnerismo. La UCR, la Coalición Cívica y el socialismo picaron en punta y rechazaron la invitación. Pero tampoco estarán presentes Felipe Solá y Francisco de Narváez. El PRO rechazó también la invitación reclamando que se discutan en el Congreso todos los proyectos que existen sobre reforma política: «No es el único proyecto que existe, nosotros no vamos a ir a aplaudir la presentación de uno ajeno», dijo ayer Federico Pinedo. Y si bien el santafesino Rubén Giustiniani no estará en el país mañana, Silvia Ausburger ya anunció que tampoco irá a la Casa Rosada. Será así, una presentación de la Presidente para los íntimos. Ayer Cristina de Kirchner se encerró con Randazzo para el repaso final al proyecto. Recién a la tarde el Gobierno empezó a distribuir el borrador entre los suyos, que incluye los últimos cambios: no habrá publicación en internet de los padrones (se teme una masiva desafiliación cuando muchos argentinos detecten que están afiliados a partidos que en muchos casos ni lo sabían) y al mismo tiempo se dará ese trabajo para conformar a los jueces encargándoles la depuración cada seis meses.

El anuncio del envío del proyecto lo hará mañana Cristina de Kirchner en el Salón Mujeres Argentinas de la Casa Rosada. A las 16.30 presentará formalmente la reforma política que ya tiene nuevo nombre: Ley de la Democratización de la Representación Política, la Transparencia y la Equidad Electoral. La orden a Randazzo fue invitar a todos los partidos y dirigentes que participaron del dialogo político, lo que institucionalmente terminó involucrando a Elisa Carrió a pesar que ella se negó en su momento a sentarse con el ministro del Interior.

No sólo ese punto irritó a la jefa de la Coalición Cívica y otros invitados, tambien otros detalles de la convocatoria. Por ejemplo, en la invitación se recalcó que por razones de seguridad se pedía confirmar la presencia y se exige presentar el DNI para poder ingresar. De hecho con ironía Pinedo reforzaba anoche su negativa a participar del acto: «Yo perdí hace poco mi DNI así que ni queriendo podría entrar».

Con esos antecedentes bastó para desatar, entre otras, la ira de Carrió. La chaqueña ayer le envió una carta a Randazzo rechazando el convite: «No estando dadas las condiciones institucionales de carácter republicano, dado que su Gobierno las viola sistemáticamente y en la convicción que los escenarios mentirosos no refuerzan la democracia sino que la degradan, sepa Ud. disculpar nuestra ausencia expresa», le dijo al ministro.

Carrió unificó en esto discurso con la UCR: «Nunca vamos a formar parte del aplauso cómplice de la mentira que su Gobierno y en especial Néstor Kirchner representan», le dice en la carta a Randazzo repitiendo el mismo argumento con que ayer los radicales rechazaban también la invitación.

Así, la UCR también anunció que no respondería a la invitación por mail que le mandó Randazzo al mendocino Ernesto Sanz (anoche Gerardo Morales no había recibido aun la suya). En ese caso alegan, también, que no se prestarán a convalidar un acto del Gobierno del que poco conocen. En realidad Randazzo le mandó a la UCR un resumen de los títulos que contendrá la ley después de la reunión final del diálogo político, la última vez que un radical pisó el Ministerio del Interior. De ahí que Morales y Sanz expliquen que no tienen idea del contenido de la reforma.

Para el radicalismo la posición puede ser mas incómoda en los próximos días. La reforma de internas abiertas con exclusión para presentarse como candidato a quien no participe y triunfe en ellas y piso límite de afiliados de 4 por mil del padrón reconfirmado cada dos años como requisito para participar en elecciones, está diseñada por Néstor Kirchner para cercar al PJ pero beneficia a los grandes partidos. De ahí que a la UCR el cambio podría convencerlo, pero por ahora primó la resistencia a aceptar el avance del Gobierno.

Al mismo tiempo, el Gobierno deberá enfrentar otro problema, además del rechazo opositor: se demoró demasiado en enviar el proyecto al Congreso y ya le queda menos de un mes para convertirlo en ley antes que el 10 de diciembre se renueven las dos Cámaras.

Y no solo conspira contra el éxito el hecho que el Congreso este por ahora demasiado ocupado en sancionar el Presupuesto 2010, la prórroga de impuestos, la modificación a la ley de Responsabilidad Fiscal y ahora la apertura por un año de la ley cerrojo para poder avanzar con el canje de deuda en manos de los holdouts.

El cronograma para la renovación de senadores y diputados también complica. Los nuevos senadores jurarán el 25 de noviembre ya que el reglamento de ese cuerpo establece que el acto debe hacerse hasta el día 29 de noviembre o, a lo sumo, el día hábil inmediato.

El 18 de noviembre está apuntado para debatir el Presupuesto 2010 y las leyes económicas que hoy defenderá Amado Boudou en la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado. Así, la reforma política debería aprobarse antes y en tiempo récord en las comisiones y el recinto de las dos cámaras. Cualquier fecha posterior se vuelve peligrosa y después del 30 de noviembre el Gobierno debería convocar a sesiones extraordinarias o prorrogar ordinarias.

Tras esa fecha queda entonces una sola posibilidad antes del recambio: el 9 de diciembre pero, como en el cuento de la Cenicienta, solo hasta las 12 de la noche. Si la sesión se demorara, la tendrían que continuar los nuevos senadores con el conflicto que eso supondrá para los dictámenes y proyectos pendientes.

Dejá tu comentario