28 de noviembre 2012 - 00:00

Rechazan que servicio sea imprescindible

Uno de los puntos más discutidos de la ley de Mauricio Macri para los subtes es que los declara como servicio esencial y así limita severamente la posibilidad de una paralización como ocurrió durante diez días en agosto pasado.

En ese sentido salió el kirchnerismo a replicarle, cuando la propuesta podría abarcar una solución deseada en otros ámbitos.

Hernán Lorenzino, Florencio Randazzo y Carlos Tomada apuntaron a la intención de declarar al subte como «servicio público esencial» y también al adicional que se intenta establecer sobre los combustibles.

Randazzo sostuvo que «no es buena la creación de impuestos cada vez que una administración tiene el desafío de la concreción de una obra», mientras que Tomada advirtió que el subte no es un servicio «esencial» y que declararlo así «alteraría el derecho de huelga» de los trabajadores, con intenciones de «amedrentamiento».

«Creo que es un servicio importante, trascendente, nadie puede negar su importancia, pero no es un servicio esencial en el sentido técnico que usa la Organización Internacional del Trabajo (OIT), porque hay otros medios para desplazarse, no es que se impide ello absolutamente», advirtió el ministro.

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