22 de noviembre 2010 - 00:00

Reclaman previsibilidad para el cultivo de sorgo

Las variedades existentes de sorgo permiten muy buenos rendimientos, pero el productor necesita tener previsibilidad respecto de quién va a vender su cosecha, coinciden especialistas del cultivo.

Los expertos trabajan en el mejoramiento de las semillas, aunque lo más importante tiene que ver con las posibilidades de uso, según se dio a conocer en el Primer Simposio Nacional del cultivo, que se llevó a cabo en la Bolsa de Comercio de Rosario.

Uno de los coordinadores del simposio, el ingeniero agrónomo Alberto Chessa, aseguró que «el sorgo granífero es una gramínea agronómicamente perfecta y el único problema que tiene es el mercado, debido a que el productor requiere tener previsibilidad de que podrá colocar a buen precio su cosecha, lo que le permitirá rentabilidad».

Para lograr la difusión del cultivo y que se pueda disfrutar de estas bondades es necesario que se conozcan las posibilidades de uso: que, por naturaleza, está preparado para reemplazar al maíz en ambientes con menor disposición de agua y mantener una capacidad nutritiva similar a la del maíz.

«En momentos como éste, en que estamos saliendo de un período húmedo, el sorgo es una excelente opción porque funciona mucho mejor con poca agua en comparación con otros cultivos, como por ejemplo el maíz», dijo.

Los técnicos remarcan que el sorgo está provisto de un mecanismo de latencia que le permite suspender su crecimiento en condiciones de sequía y alta temperatura, para reanudarlo una vez que el agua se hace presente.

Además, Chessa asegura que «con los sorgos existentes en el mercado podemos tener muy buenos rendimientos para productos destinados a la alimentación animal y también la humana».

En la actualidad se procesa el sorgo blanco, mediante extrusado y molienda, porque se obtiene una harina de buena calidad para fabricar alimentos para celíacos o mezclarlos con las harinas de trigo.

Por otra parte, el disertante lamentó que todavía el productor, en líneas generales, no ha podido observar el excelente rendimiento del cultivo porque «por lo general el sorgo ha sido destinado a lotes con poca calidad de suelo, sin aplicar fertilizantes, sin controlar malezas y en zonas marginales».

En ciclos cortos se obtienen, con buenos manejos y unos 400 milímetros de lluvia, aproximadamente 10 toneladas por hectárea. En tanto, para ciclos largos se pueden alcanzar hasta 15 toneladas por hectárea, «con la buena práctica de sembrar temprano el sorgo para que pueda aprovechar las primeras lluvias de primavera, ya que puede germinar con 11 grados de temperatura», aclaró Chessa.

Dejá tu comentario