26 de julio 2013 - 00:00

Reconoció que mató a su mujer

Alberto Ponce, el portero pareja de Susana Leiva, la empleada doméstica asesinada y cuyo cuerpo apareció en el pozo séptico de su casa, habría reconocido ante la Policía que fue el autor material del crimen ocurrido en la localidad bonaerense de Temperley.

"Yo no quería llegar a esta situación", le habría dicho Ponce a la Policía, según indicaron fuentes de la fuerza, tras ser detenido en el barrio porteño de Constitución con varios gramos de droga en su poder.

La Justicia acusó a Ponce de "homicidio calificado agravado por el vínculo", que tiene una pena de reclusión perpetua, y hoy será indagado por el juez de Garantías de Lomas de Zamora, Jorge López. La confesión de Ponce se concretó ante los médicos forenses que lo estaban revisando por las marcas que tiene en su cuerpo y que se creen fueron realizadas por Leiva en su afán de defenderse ante el ataque de su pareja.

"Se me fue la mano, yo no quería matarla", les habría dicho Ponce a los médicos policiales. Aún resta realizarle la autopsia forense al cuerpo de Leiva, aunque las primeras hipótesis hablan de que la empleada doméstica murió estrangulada. Ante este panorama, la familia de Leiva se presentó como querellante en la causa en la que se investiga el crimen. "Esperamos los resultados de la autopsia para poder conocer las circunstancias de la muerte de Susana y la data del fallecimiento, ya que no entendemos por qué la investigación se demoró tantos días en allanar el domicilio", explicó el abogado de la familia.

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