Recrudecen las protestas contra la escasez y Maduro llamó a las FF.AA. a parar a los “terroristas”

Edición Impresa

El presidente pidió “mano dura” y que los militares “se encarguen con todo su poder de fuego” de los “violentos”. La inflación este año trepó a un 2000%.

Caracas - El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, exigió ayer a la Fuerza Armada impedir el resurgimiento de los "grupos violentos y terroristas" como los que asegura actuaron entre abril y julio pasado cuando se desarrolló una ola de manifestaciones antigubernamentales que dejó 120 muertos, en momentos que recrudecen las protestas por la escasez de alimentos y combustible en varios puntos del país.

Aseguró que estos supuestos grupos "terroristas" son "financiados desde Miami" y "dirigidos desde Colombia" para reeditar el corte de calles, una forma de manifestación que en el país se conoce como "guarimba". "No bajemos la guardia. Si bien es cierto, son una mínima expresión hoy, no dejemos que vuelvan a resurgir", sostuvo.

Maduro hizo este comentario durante el acto de salutación navideña a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en el que pidió a la institución castrense actuar, "con todos sus equipos de inteligencia", "con todas las fuerzas especiales" y con "todas las tropas de acción rápida", frente "a los grupos violentos". Aseguró que estos supuestos grupos fueron "identificados plenamente" y están tratando de "rebrotar nuevamente".

"Mano dura, y el que haga armas contra la república, que la FANB se encargue de él con todo su poder de fuego, así lo ordeno, el que haga armas con terrorismo, contra la paz del pueblo y la república, fuerza armada al combate", reiteró.

Las ordenes de Maduro se producen mientras en varios sectores populares del país se desarrollan protestas por la escasez de alimentos, agua, electricidad, así como por el incumplimiento de las promesas gubernamentales de llevar las zonas más pobres comida subsidiada por el Estado y otros beneficios. Las protestas espontáneas se dan en los sectores populares en los que históricamente se sustentó el apoyo del chavismo.

"Estamos protestando aquí por todo, por la salud, por la comida, estamos protestando porque no hay transporte, estamos protestando porque no hay seguridad social, estamos protestando por todo lo que el ser humano, la persona, necesita para vivir en un país normal", dijo Marbelys Arias, una vecina de 34 años del oeste de Caracas.

Arias es una de las decenas de personas que ayer salieron a cortar la calle en esta parte de la capital, que ya había vivido el miércoles a la noche manifestaciones y saqueos en otros puntos en medio del malestar por el incumplimiento por parte del Gobierno de entregar los tradicionales perniles de Navidad a precios subsidiados. "No solamente por un pernil ni una bolsa del CLAP (comida subsidiada). Estamos protestando por nuestras necesidades físicas, sociales, económicas", agregó Arias.

Grupos de colectivos (grupos de civiles a veces armados que apoyan al Gobierno chavista) se presentaron en el lugar de la protesta para tratar de calmar a los manifestantes hablando con ellos. "Los niños se desmayan. Los niños no pueden ir al colegio, van un día sí, un día no. Pierden horas de clase, pierden días de clase, meses de clase porque no tienen una buena alimentación. No tienen proteínas porque el pollo está por las nubes, la carne está por las nubes, la harina está por las nubes", dijo Arias.

La joven, que se quejó también de la falta de medicamentos y de las carencias en los hospitales agregó: "Demasiado el pueblo está callado, demasiado el pueblo ha aguantado el hambre, ha aguantado desidia, las enfermedades".

"Yo estoy aquí porque no tenemos comida. Tenemos más de tres meses que no nos llega la caja (de comida subsidiada del CLAP), y ya basta, ya está bueno, nosotros tenemos hambre, hambre", dijo Irma Peña, de 55 años y residente en la Cota 905, otra zona del oeste de Caracas.

Millones de familias dependen de las cajas y bolsas de comida subsidiada que reparte el Gobierno ante la explosión de precios y la caída del poder adquisitivo en Venezuela, en hiperinflación desde octubre y que cierra el año con un acumulado de más del 2.000%, según cifras del Parlamento.

El miércoles la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) se vio obligada a utilizar gases lacrimógenos para dispersar a quienes protestaban en La Vega, en el oeste de Caracas, la parte popular de la ciudad, de tradición chavista.

Mientras tanto, la ruta hacia la localidad de Upata, en el suroriental estado Bolívar, fue cortada por vecinos de las comunidades adyacentes para reclamar por agua y comida, informó el diario local Correo del Caroní. Otros medios locales informaron de protestas por estos motivos en Ciudad Guayana, también en Bolívar y pueblos de Isla Margarita, en el norte del país.

Agencias EFE y DPA,


y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario