24 de octubre 2012 - 00:42

Reforma a mercados va ya a Congreso (sin cambios)

Revive interna histórica en mercado de valores. Cumbre de directorio

Alejandro Vanoli
Alejandro Vanoli
El Gobierno enviará al Congreso en las próximas horas el proyecto de ley de reforma integral al régimen de oferta pública, con sus más de 160 artículos, y con un clásico sello oficial: no negociará sus artículos con los actores del mercado doméstico. La intención oficial es que se apruebe antes de fin de año y desde entonces apurar los decretos y reglamentaciones para su puesta en marcha. Una ola internacional sobre mayor regulación a todo lo que sea financiero dio pie a esta reforma. Incluso la IOSCO (la organización internacional que agrupa a las cajas de valores) había emplazado a la Argentina por la falta de control oficial sobre las operaciones domésticas. El 1 de enero vencía ese ultimátum que llevaría al país a una lista negra de incumplidores.

La plaza local se sacudió ayer con los anuncios. Paradójicamente también dejó al descubierto dos posiciones diametralmente opuestas entre operadores: la «línea renovadora» contra la cúpula del Merval, dinastía que desalentó reformas propuestas desde la propia entidad. Ayer su directorio analizaba los diferentes puntos del proyecto en una reunión que comenzó a las 18 y se extendía hasta pasadas las 22. Concretamente, los renovadores apuntan a varios deslices ocurridos en el sistema bursátil en los últimos años, comenzando por el escándalo generado por el entonces tesorero de la Caja de Valores Norberto Gysin y un faltante de 7 millones de pesos. Curiosamente de acusado pasó a acusador, dado que ahora hay un millonario juicio pendiente de Gysin contra el Mercado de Valores que incluso no estaría previsionado en sus estados contables. También la embestida renovadora, a favor del proyecto oficial, destaca el hecho de que el Merval viene acumulando pérdidas año tras año, pero igual distribuye honorarios entre sus directores. Para completar el panorama que alentó también el anuncio oficial de la reforma, se descapitalizó a la Caja de Valores en $ 10 millones que se distribuyeron entre los agentes. La línea «renovadora», una minoría de 15 integrantes a lo sumo, concluye esbozando un esquema imperante hoy en el sistema bursátil: los votos en él se ganan con puestos que se reparten en la Caja de Valores, el Banco de Valores, Garantía de Valores. Ayer, tanto desde la Bolsa de Comercio como del propio Mercado de Valores, se mantenían en silencio. Fuentes bursátiles consultadas aseguraban anoche que la puesta en marcha de la «desmutualización», es decir, la posibilidad de que haya operadores sin necesidad de ser accionistas del Mercado de Valores, iba a ser imposible de ponerse en práctica.

Por lo pronto, la cautela en la plaza, más allá de los puntos de la reforma en cuestión y del eterno enfrentamiento entre renovadores e históricos del Merval, se centra en cómo llevará adelante el Gobierno la regulación y control de las empresas cotizantes, más allá de los agentes. En realidad, la CNV a cargo de Alejandro Vanoli ya tenía esa potestad sobre empresas. Por esta cuestión de «marketing» del proyecto, sumado a los antecedentes oficiales en otros rubros, está previsto que funcionarios salgan, una vez enviado el proyecto al Congreso, a explicar punto por punto las reformas, para alejar fantasmas, varios por cierto, que recorren el microcentro.

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