7 de marzo 2018 - 00:00

Reino Unido amenazó con boicotear el Mundial por el exespía ruso envenenado

Las autoridades investigan si ambos fueron contaminados con alguna sustancia, luego de ser hallados desvanecidos en plena calle. El canciller Boris Johnson habló primero de suspender la participación de la selección de fútbol, pero más tarde lo matizó.

CAPTURA. Cámaras de televisión registraron el momento en el que Sergei Skripal era arrestado en Moscú en 2004. Fue liberado en 2010 luego de un canje de espías.
CAPTURA. Cámaras de televisión registraron el momento en el que Sergei Skripal era arrestado en Moscú en 2004. Fue liberado en 2010 luego de un canje de espías.
Londres - El canciller británico, Boris Johnson, advirtió ayer sobre la posibilidad de algún tipo de boicot a la Copa del Mundo si se demuestra que el Gobierno de Vladímir Putin está relacionado con el supuesto envenenamiento de exespía ruso en Salisbury, una ciudad británica.

"Si se comprueba que Moscú está detrás de la enfermedad de Sergei Skripal será difícil que Inglaterra participe en el Mundial que se celebrará en Rusia en junio y julio", adelantó. Aunque en un principio habló de retirar a la selección de fútbol de la compe tencia internacional, más tarde se retractó y aclaró que se refería solamente a anular la presencia de dignatarios nacionales en las ceremonias.

El funcionario identificó al excoronel del servicio de inteligencia militar ruso GRU y su hija Julia como las dos personas que fueron halladas inconscientes el domingo en un banco fuera de un centro comercial en el sur del país Inglaterra. Skripal, de 66 años, y su hija de 33 fueron expuestos a lo que la Policía calificó como una sustancia desconocida. Ambos estaban en estado crítico y en cuidados intensivos.

"No sabemos con exactitud qué ocurrió en Salisbury, pero si es tan malo como parece, es uno más en la letanía de crímenes que podemos dejar en la puerta de Rusia", aseveró Johnson en el Parlamento británico. "Me temo que está claro que Rusia es ahora, en muchos aspectos, una fuerza maligna y disruptiva y Reino Unido está liderando en el mundo los intentos de contrarrestar esta actividad", agregó.

Aunque las autoridades británicas dijeron que no hay un riesgo conocido para el público de la sustancia no identificada, la Policía selló el área donde fue hallado Skripal, una pizzería llamada Zizzi y el pub Bishop's Mill, en el centro de Salisbury. Algunos investigadores usaron trajes químicos amarillos.

Skripal, que entregó la identidad de decenas de espías a la agencia de inteligencia extranjera MI6 británica, recibió asilo en Inglaterra tras ser intercambiado en 2010 por espías rusos capturados en occidente como parte de un canje al estilo de la Guerra Fría en un aeropuerto en Viena (ver recuadro aparte).

Sobre el caso, el exjefe de la unidad antiterrorista de Scotland Yard, Richard Walton, admitió que, si hubo en este caso una participación estatal en la intoxicación, puede tener "graves consecuencias" para las relaciones bilaterales entre el Reino Unido y Rusia.

Sin embargo, la embajada rusa en Londres pidió a las autoridades que le proporcionen información sobre "la situación real" del caso para "poner fin a la demonización de Rusia", mientras que el Kremlin calificó el suceso de "trágico" y negó cualquier implicación.

La Policía investiga el origen de la sustancia que habría afectado a Skripal y a su hija, mientras que la cadena BBC informó de que dos agentes del condado de Wiltshire, al que pertenece Salisbury, que los atendieron inicialmente, fueron internados con "síntomas menores" de intoxicación, como ojos irritados.

Los medios mencionaron como posible sustancia el fentanilo, un opioide sintético mucho más fuerte que la morfina, que puede ser mortal incluso en pequeñas dosis.

El hospital de Salisbury catalogó el caso de Skripal de "importante", aunque ayer pidió a los pacientes que conserven sus citas médicas, a menos que reciban una notificación en sentido contrario.

Este caso recuerda al del exespía ruso Alexander Litvinenko, quien murió en Londres en noviembre de 2006 tras ser envenenado con la sustancia radiactiva Polonio-210 contenida en un taza de té que tomó en el hotel Millenium de la capital británica mientras estaba reunido con dos ciudadanos rusos, Andréi Lugovoi y Dmitri Kovtun.

La viuda de Litvinenko, Marina, dijo ayer a la BBC que en Rusia todavía funciona la forma de operar de la KGB (antigua agencia de espionaje), ya que, "si hay una orden de matar a alguien, así se hará".

Agencias DPA y EFE,


y Ámbito Financiero

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