Decenas de heridos y más de 200 detenidos, entre ellos mujeres y niños, fue el resultado de la represión y desalojo, que los militares y policías realizaron ayer en Tegucigalpa a manifestantes que protestaban contra el régimen de facto que preside Roberto Micheletti. Uno de los heridos recibió un disparo en la cabeza y se encontraba internado en grave estado (foto). En ese contexto de violencia, Zelaya se reunió sorpresivamente en Managua con el embajador de EE.UU. en Tegucigalpa, Hugo Llorens. Luego, en conferencia de prensa, el depuesto mandatario valoró las gestiones de Washington, pero le solicitó «recrudecer» las sanciones contra el Gobierno de facto.
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