19 de mayo 2011 - 00:00

Repudiaron ayer en Cannes a Lars Von Trier por declaraciones nazis

El danés Lars Von Trier en Cannes debió disculparse ayer por las declaraciones «en broma» en las que elogió a Hitler y se declaró nazi. La actriz Kirsten Dunst (a su izq.) se mostró tensa durante la reunión de prensa.
El danés Lars Von Trier en Cannes debió disculparse ayer por las declaraciones «en broma» en las que elogió a Hitler y se declaró nazi. La actriz Kirsten Dunst (a su izq.) se mostró tensa durante la reunión de prensa.
Cannes - El director danés Lars Von Trier, uno de los fundadores del «Dogma», debió disculparse ayer por sus comentarios sobre Hitler y los nazis en una rueda de prensa en el Festival de cine de Cannes con declaraciones que sorprendieron a los organizadores y ofendieron a grupos judíos. Von Trier compite en Cannes con «Melancholia», una declaración cinematográfica sobre la vida, la muerte y el universo que gustó a periodistas y críticos que asistieron a una proyección en el Teatro Lumiere. Pero sus comentarios provocadores amenazan con eclipsar el éxito de su película y podrían hacen peligrar sus posibilidades de hacerse con la Palma de Oro.

En la rueda de prensa de «Melancholia», un periodista pidió al ganador de la Palma de Oro de 2000 que explicara comentarios que realizó en una entrevista sobre su interés en la estética nazi. «Pensé que era judío durante mucho tiempo y estaba muy contento siendo judío», dijo Von Trier, que según diversas biografías creyó que su padre era judío hasta que su madre le reveló en su lecho de muerte que en realidad era alemán.

«Después vino (la directora judía danesa) Susanne Bier y de pronto ya no estaba tan contento siendo judío. Disculpen, era un chiste», añadió. Sin embargo, el cineasta continuó con su tono de broma. «Pero resultó que no era judío, pero aunque lo hubiera sido habría sido un judío de segunda clase porque existe esta especie de jerarquía en la población judía», comentó. «Yo quería ser judío y después descubrí que en realidad era un nazi, ya saben, porque mi familia era alemana, lo que también me agradaba», dijo.

La actriz Kirsten Dunst, sentada junto a él, estaba visiblemente incómoda mientras el cineasta continuó con su monólogo, inicialmente recibido con risas entre los periodistas que luego se quedaron boquiabiertos. «¿Qué puedo decir? Comprendo a Hitler. Creo que hizo algunas cosas mal, sí absolutamente, pero puedo verle sentado en su bunker al final. Creo que entiendo al hombre. No es lo que llamarías un buen tipo, pero lo entiendo bastante y simpatizo un poco con él. Pero bueno, no estoy a favor de la Segunda Guerra Mundial, y no estoy en contra de los judíos», continuó. «Estoy, por supuesto, muy a favor de los judíos. Bueno, no demasiado porque Israel es un grano en el culo [«pain in the ass»]. Y ahora, ¿cómo puedo salir de la frase?», agregó. Luego expresó su admiración por el arquitecto nazi Albert Speer antes de terminar otra divagación con: «Bueno, soy nazi».

Un periodista le preguntó luego si podría imaginar hacer una película más grande aún que «Melancholia». «Sí, nosotros los nazis... tendemos a intentar hacer las cosas a mayor escala. Sí, quizá podrías persuadirme», dijo. Incluso llegó a cuchichear «la solución final con periodistas». Se pudo escuchar entonces a Dunst, que al final de la rueda no sonreía, decir: «Oh Lars, eso fue fuerte».

«Políticamente no pueden premiarlo con la Palma de Oro», dijo Jason Solomons, presidente del Círculo de Críticos Cinematográficos de Londres. «La gente podría pensar que se debería premiar el arte y no al artista, pero en estos días no creo que eso sea verdad o esté bien», dijo tras escuchar las declaraciones de Von Trier.

Los organizadores del festival exigieron una disculpa del cineasta de 55 años, y Von Trier emitió el siguiente comunicado: «Si he herido a alguien con mis palabras de esta mañana en la rueda de prensa, le pido disculpas sinceramente. No soy antisemita, ni tengo prejuicios raciales de ningún tipo, ni soy nazi», agregó.

La publicación Hollywood Reporter dijo que al realizador danés le había «salido un Mel Gibson», en referencia a los comentarios antisemitas del actor en el 2006 que dañaron su reputación. La Asociación Americana de Supervivientes del Holocausto y sus Descendientes dijo en un comunicado: «Los supervivientes del Holocausto condenan las repulsivas declaraciones de Von Trier como una explotación insensible del sufrimiento de las víctimas para la autopromoción y la publicidad. No podemos hacer una crítica de su película, pero, como persona, Von Trier es un fracaso moral», añadieron.

El otro protagonista de la jornada fue Nicolas Sarkozy, con un film «de ficción» que narra su ascensión a la presidencia de Francia, en 2007, que se presentó en Cannes fuera de concurso. «La Conquête» («La conquista»), del francés Xavier Durringer, se estrenó en momentos en que Dominique Strauss-Kahn, que se preveía sería su rival en la próxima elección presidencial en Francia, fue acusado en Nueva York de agresión sexual.

Los «hombres políticos son bestias sexuales», dijo Denis Podalydes, que interpreta a Sarkozy, en una escena que desató aplausos entre la prensa que sigue con un ojo el certamen y con el otro el caso Strauss-Khan. El film devela los tejes y manejes de Sarkozy y otros líderes políticos de derecha, como el entonces presidente Jacques Chirac, así como sus problemas afectivos con Cecilia, en ese entonces su esposa. «Todo es cierto pero todo es ficción, porque es sobre todo una película, que cuenta una historia», dijo el realizador en una rueda de prensa en Cannes.

«La Conquête» es la primera película jamás realizada en Francia sobre un jefe de Estado en funciones. En Francia casi no hay películas que aborden la política, que es un género muy fértil en los países anglosajones, y también en Italia, donde se han hecho varios filmes que satirizan a Silvio Berlusconi.

Finalmente, las emociones negativas de ayer en Cannes tuvieron un capítulo personal argentino. La actriz y productora Martina Gusman, miembro del jurado, fue víctima de un robo en la habitación del hotel Marriott en el que está alojada. La actriz hizo la denuncia a la policía que está investigando lo ocurrido. Según la policía, la actriz denunció que le robaron dinero, aunque la suma no era elevada. Una fuente cercana al hotel Marriott, indicó que al parecer, el ladrón obtuvo una llave de la habitación en la que está alojada Gusman.

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