12 de mayo 2014 - 00:00

Repuntan hasta un 7% cupones atados al PBI

La mesura predominó en el cierre de la semana financiera. Los bonos con vencimiento en 2024 que recibió Repsol como compensación por la expropiación de YPF fueron vendidos cerca del final de la rueda. Los inversores decidieron mantener posiciones hasta que emergieran los detalles la operación. Asimismo, miraban de reojo la pizarra del mercado único y libre de cambios, donde el dólar experimentó su primer movimiento en más de un mes.

Por una suma de u$s 2.814 millones, Repsol acordó el viernes transferir la totalidad de su cartera en Bonar 2024 al banco de inversión estadounidense JP Morgan. La compañía prevé rubricar el contrato mañana. "Hubo una fuerte demanda por los Bonar 2024 y podría señalarse que el precio de venta de esos papeles se ubicó en torno a los u$s 86,50, lo que implica un retorno del 11 por ciento anual en dólares", manifestó un operador local.

El Palacio de Hacienda había cedido títulos por un valor nominal de u$s 5.317 millones para cumplir con su parte del acuerdo de compensación. Además de las emisiones adquiridas por al banco estadounidense que previsiblemente se colocarán entre inversores institucionales, Repsol recibió una cesta formada por otras tres emisiones ya existentes: u$s 500 millones en Bonar X con vencimiento en 2017, u$s 317,4 millones en Boden 2015 y u$s 1.250 millones en Discount 2033.

Fue una jornada positiva para los papeles en moneda extranjera. A los tímidos ascensos del Bonar X (+0,31%) y del Boden 2015 (+0,10%) en la plaza local se les sumaron ventajas de hasta el 2,27 por ciento entre los bonos el canje de deuda. En Wall Street, el Par trepó el 1,63 por ciento, mientras que el Discount registró una pérdida del 0,68 por ciento. Estos comportamientos instigaron una escalada del 1,58 por ciento, a 771 puntos básicos, en el riesgo-país.

Luego de un par de semanas anémicas, resurgieron los cupones atados al PBI como una alternativa atractiva a largo plazo. Pese a que casi con seguridad no pagarán renta en los próximos tres diciembres, la revisión de la base de medición del producto, publicada el viernes por la cartera económica, trajo aparejada una suba en el monto de los pagos futuros.

El volumen negociado en cupones se triplicó. El derivado en pesos, quizás el más atrasado entre estos activos, lideró el pelotón de rendimiento con un 6,91 por ciento. En tanto, los instrumentos emitidos en dólares ganaron hasta un 4,72 por ciento y el nominado en euros sumó un 4,57 por ciento.

Por su parte, el Merval avanzó un 0,47 por ciento, hasta las 6.846,69 unidades, amparado por los incrementos de Pampa Energía (+4,64%) y de Comercial del Plata (+2,72%). Las entidades financieras lograron neutralizar las tomas de ganancia, promediando impulsos del 1,50 por ciento. En cambio, los papeles de Tenaris (-1,33%), Edenor (-1,22%) e YPF (-0,98%) no pudieron evadir el deterioro.

El dólar brindó señales de vida en el mercado de cambios. Cerró en $ 8,008, operando en valores que no se veían desde el 25 de marzo. ¿Será el retorno de la "flotación administrada"? Por lo pronto, la mesa de dinero del Banco Central absorbió u$s 30 millones en la sesión. Órdenes de compra del Banco Nación por unos u$s 80 millones destinados al pago de obligaciones de empresas oficiales privaron al ente rector de un saldo mayor.

En bancos y en casas de cambio del microcentro porteño, el billete estadounidense se negoció sin variaciones a $ 8,02. Cabe aclarar que la divisa oficial ya había anotado un repunte en la jornada previa. Por otro lado, el "blue" no pudo sostener su recorrido alcista con una caída de tres centavos, hasta los $ 10,70.

Los circuitos informales se movieron a contramando del tipo de cambio implícito. El contado con liquidación escaló once centavos, a $ 9,77, en tanto que el denominado dólar "Bolsa" añadió otros catorce centavos, hasta los $ 10,11.

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