9 de diciembre 2008 - 00:00

Rescata EE.UU. a automotrices con u$s 15.000 millones

Washington - La Casa Blanca anunció ayer que es «muy probable» que llegue a un acuerdo con el Congreso para aprobar un paquete de ayuda para la industria automotriz, mientras los trabajadores del sector protestaron frente al Capitolio reclamando apoyo a sus fuentes laborales.

Dana Perino, portavoz presidencial, dijo que la Casa Blanca y los dirigentes demócratas del Congreso -que controlan ambas cámaras- están a un paso de acordar un paquete de ayuda de u$s 15.000 millones para las tres principales automotrices del país. «Tenemos indicaciones de que hay avances en la legislación», dijo Perino, y agregó que la iniciativa «podría contar con el apoyo del presidente», George W. Bush.

«Hubo algún progreso durante el fin de semana..., pero aún no hemos visto el texto legislativo que elaboran los demócratas», señaló.

Por su parte, cientos de trabajadores de la industria automotriz manifestaron frente al Capitolio exigiendo a los legisladores que aprueben el paquete de rescate de las compañías General Motors, Ford y Chrysler. Los trabajadores viajaron en caravana a Washington desde Michigan, Illinois y otros estados norteamericanos, y desafiando las temperaturas bajo cero que hay en la capital estadounidense, marcharon por los alrededores del Congreso.

El sindicato United Auto Workers (UAW) pidió sentarse en el consejo de administración de General Motors, a cambio de aceptar las concesiones que le exige la empresa y con las que pretende ahorrar miles de millones de dólares. Según el plan presentado a los líderes de UAW durante una reunión que mantuvieron el 3 de diciembre y que permitió modificar el convenio colectivo firmado con los «Tres Grandes de Detroit», el sindicato aceptó dos concesiones a cambio de la participación en la toma de decisiones de GM. La primera concesión es que se retrasen sus contribuciones al fondo que proporcionará prestaciones sanitarias a empleados, jubilados y familias de los trabajadores de las tres empresas. La segunda es la eliminación del «banco de trabajos», que permite que los empleados de plantas bajo cierres temporales puedan seguir recibiendo hasta un 85% de su sueldo. «A cambio de estas acciones, UAW quiere una participación en la compañía, lo más probable en forma de un asiento en el consejo de administración», afirmó la asociación local 204 de UAW.

Según la cadena televisiva Fox, los tres fabricantes de automóviles proveen 320.000 empleos directos y más de seis millones de empleos indirectos a la economía estadounidense.

General Motors, cuyos directos advirtieron que si Washington les niega la ayuda financiera la compañía podría declarar la quiebra antes de fin de año, lanzaron un aviso televisivo en que se comprometen ante la opinión pública estadounidense a pagar el préstamo a partir del año 2012.

Corto plazo

Si bien las automotrices sostienen que necesitan u$s 34.000 millones, Perino dijo que la Casa Blanca «está concentrada en un financiamiento de corto plazo», y agregó que el gobierno estudia designar a un consejo administrador para que supervise la ejecución del préstamo otorgado y que determine «si es viable prestarles a largo plazo más dinero de los contribuyentes». «No queremos ninguna compañía insolvente, pero vamos a exigir ciertos requisitos acerca de la viabiliad y el compromiso a largo plazo», indicó Perino.

La portavoz presidencial señaló que si el paquete de ayuda es aprobado, las tres compañías podrían recibir los u$s 15.000 millones el 15 de diciembre.

Por su parte, el senador demócrata de Pennsylvania, Robert Casey, también le dijo a la cadena NBC que el acuerdo para aprobar el plan de rescate para las automotrices «está muy cerca de alcanzarse».

El préstamo para las automotrices forma parte del paquete de rescate de u$s 700.000 millones que el Congreso aprobó hace dos meses.

El Departamento del Tesoro indicó que los u$s 15.000 millones integran la primera mitad -350.000 millones- que acordó gastar del paquete de rescate, de los cuales unos u$s 250.000 millones inyectar liquidez en bancos y otras instituciones financieras.

Por ahora, el plan en ciernes propone, entre otros elementos, la creación de la figura de un «zar» que supervise el manejo de los fondos y la reforma del sector, más concesiones del sindicato de trabajadores automovilísticos y prueba de avances antes de que el Congreso apruebe el rescate.

El préstamo tendría un interés del 5% durante los primeros cinco años y del 9% en los dos restantes.

Agencias ANSA, EFE

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