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Reservas crecen a contramano de las de países vecinos

Desde el desembarco de Alejandro Vanoli, el 1 de octubre pasado, las reservas internacionales de la Argentina están creciendo a contramano de la región, en un contexto de salida de divisas de los mercados emergentes, en el que los bancos centrales de los países vecinos sufren un drenaje de divisas y muestran un saldo negativo en sus activos.
El comportamiento se había mantenido en un sentido exactamente inverso a partir de que en 2007 se disparara la fuga de capitales en la economía local, de que en 2010 el Gobierno resolviera pagar la deuda con reservas y de que en 2011 se instalara el cepo cambiario. Ahora, a pesar del atraso cambiario, de la caída de las exportaciones y de la inversión extranjera directa, el BCRA fue el organismo monetario que más reservas acumuló desde la llegada de Alejandro Vanoli al frente del Banco Central; y de los pocos, con excepción de Bolivia y Colombia, que logró un balance positivo en ese período.
Según las estadísticas de los distintos bancos centrales de la región, la Argentina captó u$s 2.890 millones de dólares entre el 1 de octubre y ayer (cerraron en u$s 30.810 millones), mientras que en el mismo tiempo Bolivia acumuló u$s 443 millones y Colombia, u$s 277 millones. El resto de los países vecinos, en cambio, perdió divisas: Brasil, unos u$s 836 millones; Paraguay, unos u$s 246 millones; Uruguay, u$s 189 millones; Chile, u$s 918 millones; Venezuela, u$s 445 millones; y Perú, u$s 544 millones (ver infografía).
Con todo, hay que destacar que la acumulación de reservas de la Argentina en este tiempo estuvo explicada totalmente por el swap de China (u$s 2.300 millones) y el ingreso de divisas de las telefónicas (u$s 600 millones).
El escenario adverso de salida de divisas para todos los emergentes fue lo que obligó a estas economías a depreciar fuertemente sus monedas. El real se ubicó en estos días en su valor más bajo de los últimos diez años respecto del dólar; y el promedio de depreciación de las monedas de la región fue del 20% en la segunda mitad del año. En el mismo tiempo, sin embargo, y a pesar de perder competitividad externa frente a sus socios comerciales, la Argentina decidió apreciarla, manteniéndola entre los $ 8 y los $ 8,50 a pesar de sufrir una inflación que alcanza el 40% anual.
Con todo, la película es bastante menos feliz si se consideran la caída de actividad que debió enfrentar la Argentina (en parte, por el atraso cambiario, el cepo al dólar y el freno a las importaciones) y el rezago que vino acumulando el stock de reservas del Banco Central respecto de la región a lo largo de los últimos años. En 2014, Paraguay, Uruguay y Bolivia registraron una ganancia de reservas diez veces mayor que la que recibió la Argentina; Colombia, 16 veces mayor.


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