Reservas del Central cumplen un trimestre sin crecimiento

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El atraso cambiario y la floja liquidación de dólares de las cerealeras conspiraron durante el primer trimestre contra la solvencia del Banco Central. En un período en el que aceleró fuertemente la emisión de pesos, el organismo que preside Alejandro Vanoli no logró sumar un sólo dólar al stock de reservas que tenía el último día del año pasado y, de este modo, vio algo más afectado su patrimonio.

Las cerealeras liquidaron en lo que va del año sólo u$s 3.000 millones, un 30% menos de divisas que en igual período del año pasado. Esto fue, en parte, por la caída de las exportaciones y la menor cotización de los commodities a nivel internacional.

El Banco Central sufre desde principios de año la mayor fuga de dólares desde 2013 en el mercado cambiario. El drenaje no se nota en las reservas porque, simultáneamente, el organismo recibe divisas que ingresan al sistema financiero local por las colocaciones de deuda de algunas compañías, por las líneas de crédito que toma con el Banco Central de China y el Banco de Francia, y por las divisas que los bancos destinan a las suscripciones de Lebac en moneda extranjera, a veces con fondos propios, otras veces con dinero de los depositantes.

El flujo de estas operaciones de deuda se ve en los conceptos de "efectivo mínimo" y "otros" que contabiliza el Central en su balance semanal. Por estas dos cuentas ingresaron u$s 475 millones y u$s 1.550 millones, respectivamente, sólo en lo que va del año. Son, en total, algo más de u$s 2.000 millones que evitaron que el stock del BCRA se desplomara, pero que, en rigor, sólo aumentaron la deuda del organismo.

El "dólar cobertura", un indicador rudimentario de la capacidad que tiene el BCRA para responder por sus pasivos, creció sostenidamente desde los $ 13, en que se ubicaba a fin de 2013, y ya está cerca de los $ 15.

Los números reflejan que las reservas crecen desde hace meses, y especialmente durante la era Vanoli, sólo por efecto del endeudamiento, tanto público como privado. El compromiso asumido con el Banco Central de China, a muy corto plazo, ya es de u$s 3.100 millones; y en el mercado estiman que hay otros u$s 700 millones con el Banco de Francia. El último favor fueron las colocaciones de deuda de la petrolera YPF, por u$s 500 millones, y del Gobierno de la Ciudad, por otros u$s 500 millones. Desde el 20 de febrero hasta la semana pasada, el organismo captó u$s 1.200 millones por el concepto "otros", que en su oficina de prensa atribuyen a la suscripción de Lebac en dólares.

El mayor impacto se siente, mientras tanto, en las reservas netas, un indicador que surge de restar los depósitos del sector público y los préstamos de corto plazo del BCRA, que suele mirar con más atención el mercado y que constituye la cantidad de divisas propias que tiene el organismo para respaldar los pesos en circulación. Ese stock se ubica hoy debajo de los u$s 18.000 millones. Pero no constituye, aun así, el total del dinero disponible que tiene el Banco Central para responder a una corrida: en las entidades financieras calculan que las reservas líquidas se ubican hoy en los u$s 6.500 millones.

Vanoli recomendó semanas atrás la salida a los mercados de deuda para atraer dólares financieros y salvar de este modo las reservas del Central. Pidió, entonces, "analizar reducir el ritmo de desendeudamiento". Pero el litigio judicial con los holdouts complicó el panorama para la Argentina y volvió a cerrar de este modo todas las ventanas de acceso al financiamiento externo. "Sin acceso a dólares financieros del exterior, el ajuste se seguirá dando por endurecimiento del cepo (recesión) y sangría de reservas. El Tesoro intenta suplir esta carencia con emisiones de deuda en el mercado local.

Pero si bien de esta manera se reduce el ritmo de monetización del déficit fiscal y se alivia la presión sobre el BCRA, no aporta soluciones para la escasez de divisas", comentó el economista Federico Muñoz.

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