14 de marzo 2018 - 00:00

Respaldada por las potencias, May avanza en la aplicación de sanciones contra Rusia

Se reunirá hoy con el Consejo de Seguridad británico para evaluar los próximos pasos que incluirían el congelamiento de activos y vetos a visados tras el envenenamiento de Skripal.

FIRME. Desde hace más de una semana, cuando se conoció el caso de Serguéi Skripal, el Gobierno de Londres defiende la teoría de que Rusia está detrás del envenenamiento.
FIRME. Desde hace más de una semana, cuando se conoció el caso de Serguéi Skripal, el Gobierno de Londres defiende la teoría de que Rusia está detrás del envenenamiento.
Londres - El Gobierno británico mantuvo ayer contactos con sus principales aliados internacionales para recabar su apoyo en relación al caso del envenenamiento del doble espía Serguéi Skripal, mientras prepara una batería de medidas que aplicará si Rusia no ofrece una explicación convincente sobre ese ataque.

La primera ministra, la conservadora Theresa May, ha establecido esta medianoche como plazo máximo para que el Gobierno de Vladímir Putin aclare cómo un agente nervioso militar de fabricación rusa envenenó el pasado día 4 en suelo británico a Skripal y su hija Yulia, ambos en estado crítico.

Moscú, por su parte, ya sugirió que no cumplirá ese requerimiento y sólo responderá a la acusación de estar detrás del intento de asesinato si el Reino Unido le proporciona una muestra de la sustancia que supuestamente se utilizó, algo que Londres considera que no está obligado a hacer.

En medio del incremento de tensión entre ambos Gobiernos, la primera ministra británica conversó ayer por teléfono con socios internacionales como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; la canciller alemana, Angela Merkel; y el presidente francés, Emmanuel Macron. Todos ellos expresaron su respaldo a May, que convocó hoy al Consejo de Seguridad Nacional del Reino Unido, que reúne a ministros y responsables de agencias de seguridad y defensa, para evaluar sus siguientes pasos.

La primera ministra avanzó que prepara un "amplio rango" de medidas contra Rusia, que según un alto cargo del Partido Conservador, podrían incluir la congelación de activos de ciudadanos rusos y vetos a ciertos visados.

El "tory" Dominic Raab, secretario de Estado de Vivienda, sugirió que el Ejecutivo británico valoró la posibilidad de adoptar medidas similares a la llamada "Ley Magnistky" estadounidense, bautizada así por el abogado ruso Serguéi Magnitsky, que murió en una prisión de Moscú en 2009 tras investigar un supuesto fraude fiscal del Kremlin.

Esa norma, que permite sancionar a responsables de violaciones de derechos humanos, contempla prohibiciones para viajar a EE.UU. y la congelación de ciertos activos bajo jurisdicción estadounidense.

La embajada rusa en la capital británica alertó, por su parte, de que temen que el Reino Unido lance ataques cibernéticos contra su país en represalia por el ataque al doble espía.

"No sólo Rusia fue acusada sin pruebas y de forma provocadora del incidente de Salisbury (el ataque contra Skripal), sino que, por lo que parece, se están desarrollando planes en el Reino Unido para atacar a Rusia con armas cibernéticas", dijo un portavoz de la legación diplomática. Hasta 36 personas fueron atendidas hasta ahora por servicios médicos por posible exposición al agente nervioso, todos ellos sin síntomas aparentes excepto el policía Nick Bailey, que continúa grave, aunque su estado había mejorado en las últimas horas.

El caso de Skripal ha llevado a la ministra de Interior británica, Amber Rudd, a atender una petición de la laborista Yvette Cooper, presidenta del comité de Asuntos Internos del Parlamento, para volver a estudiar 14 muertes en el Reino Unido en los últimos años que podrían estar relacionadas con Rusia.

Los medios británicos centraron además la atención en la muerte el lunes por motivos todavía sin aclarar del exiliado ruso Nikolái Glushkov, asilado en el Reino Unido y amigo íntimo del oligarca Boris Berezovsky, que falleció en 2013 por un aparente suicidio.

Agencias EFE, DPA y AFP