30 de agosto 2017 - 23:20

Resultado: apenas 0,21 que sólo cabe en registro kirchnerista (Ocaña, heroína del mercado)

• EMPATE VIRTUAL EN BUENOS AIRES NO CAMBIA EL HUMOR POLÍTICO.
• CAMBIÓ EL VIENTO.
Festejo deslucido para una elección que no otorga cargo alguno. Ganó INDRA, que pudo mostrar que no hay casi diferencias con el provisorio.

Cristina de Kirchner y Esteban Bullrich.
Cristina de Kirchner y Esteban Bullrich.
Cristina de Kirchner habilitará hoy un festejo sui generis del resultado de las PASO de Unidad Ciudadana: el 0,21 % es todo lo que separa el triunfo de un empate y la medida final de toda protesta K frente a la forma en que se fueron anunciando los resultados bonaerenses en la madrugada el 13-A. Siguiendo esa regla que toda la clase política utiliza (más que erróneamente) para medir el resultado electoral de estas Primarias comparando entre partidos, la expresidenta anunciará hoy que ganó en la provincia de Buenos Aires. La diferencia que le sacó a Esteban Bullrich, de acuerdo con los informes finales del escrutinio definitivo, es tan nimia que ni siguiera fue mencionada anoche en el comunicado que Unidad Ciudadana emitió para festejar el resultado. De haber mencionado el 0,21 % la fiesta hubiera bajado de intensidad. "Finalmente se conoció la verdad: ganamos", dice el flyer que distribuyó el nuevo sello con el que compitió en esta PASO el viejo Frente para la Victoria. Al menos curioso festejo, por tratarse de la expresidenta contra un candidato como Bullrich, que 30 días antes de las PASO tenía como principal problema de campaña que la mayoría del conurbano bonaerense no lo conocía, situación que ya fue cambiando.

En esos términos y cuando terminen los festejos en el acto convocado hoy, el kirchnerismo deberá abocarse a resolver una larga lista de problemas. Está claro que a pesar de las protestas, el empate técnico que se conoció ayer entre Cristina de Kirchner y Bullrich no llegó a tiempo para revertir la imagen que logró estampar el Gobierno al mostrar a la expresidenta a las 4 de la madrugada posterior a las PASO hablandole por televisión a su público y sin poder mostrar un triunfo.

El resultado de la Primaria en el capítulo bonaerense y en todo el país trajo alivio al mercado e inversores al ratificar un buen desempeño del macrismo. Pudo verse con claridad en la baja del dólar y la llegada de un mercado que recuperó el buen humor, también en acciones y bonos. Si lo que anunciará hoy Unidad Ciudadana fuera realmente un triunfo en la PASO (se insiste en que el resultado de esta Primaria no puede leerse nunca en términos de competencia entre partidos porque no asigna banca o cargo alguno, sino que debe esperarse a octubre para eso), el mercado debería tener una reacción negativa.

Nada indicaba anoche que esto fuera a ser así. Todo lo contrario: los operadores locales, que conocen más las sutilezas de la elección que los internacionales, festejaban el buen desempeño que había tenido Graciela Ocaña en las PASO para diputados. También ellos, debe reconocerse, leen estas Primarias como una sumatoria de votos partido contra partido, igual que el kirchnerismo. En ese ejercicio ayer la City porteña anteponía en la evaluación el 34,07 % de Ocaña (con 3.240.499 votos), frente al 32,12 % que logró María Fernanda Vallejos (3.054.886 votos).

El efecto que mira el mercado y que pone a Ocaña en la posición de una heroína contra el kirchnerismo bonaerense tiene una explicación que los operadores vienen anticipando desde hace unos meses y que la noche de la elección quedó en evidencia: "Cambió el viento", dicen sobre la realidad local, "Y eso no hay resultado de una elección que pueda modificarlo".

Es cierto: ese efecto es algo que pasa cada tanto en la política (en la local o en cualquier país), cuando la sensación de la gente sobre la realidad se modifica, aunque hasta ahora el kirchnerismo parece no haberlo leído como señal.

Hay un dato extra en toda esta escena que irrita más al kirchnerismo, desnuda la situación real de la fuerza y por lo tanto evita: en octubre de 2015 Aníbal Fernandez como candidato a gobernador sacó 3.230.789 votos, es decir el 35,18 %, mientras que Cristina de Kirchner con Unidad Ciudadana sólo logró 3.229.194 votos. Es decir, 33,95 %.

La comidilla de la política ayer giraba sobre una negociación no confirmada entre Unidad Ciudadana y la producción de Susana Gimenez para que la expresidente sea entrevistada en ese programa. Esa chance tiene una explicación: Cristina de Kirchner necesita como sea levantar el volumen de votos. La "olla" donde ir a buscar más sufragios a la que ella puede acudir es mas chica que la que tiene Bullrich a disposición. Y la diferencia entre las PASO de Cambiemos y las de Unidad Ciudadana es más que mínima: 20.394 votos a favor del kirchnerismo.

Para entender la poca dimensión de ese número bien podemos acudir a algunas comparaciones de color. Esos 20.000 votos son equivalentes a la cantidad de nuevos puestos de trabajo que se generaron con el crecimiento de las exportaciones de trigo de este año, producto de haber bajado las retenciones. O es igual a dos recitales en el Luna Park, o al público que entra en el estadio Tomateros en Culiacan, Sinaloa, México, al que a pesar de la violencia narco aunque siguen concurriendo espectadores a ver los partidos. Una comparación final: este año hubo mas de 20.000 concurrentes en la fiesta de la empanada en el municipio de Choya, en Catamarca. Por si a alguien le interesa abundar en números, ese día se vendieron en la fiesta 60.304 empanadas. Es decir, tres por persona. En resumen: por esa cantidad de votantes se pelearán en octubre Cambiemos con Unidad Ciudadana.

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