Con este registro, la fase de retención de vientres ya acumuló un cuatrimestre. Concretamente, en julio-octubre de 2010 la participación de las hembras fue del 41,5% en la faena total. Recordemos que en los tres ejercicios previos siempre había exhibido valores superiores al 48,0%, con un pico del 49,4% en el mismo lapso de 2009, señaló la entidad que agrupa a las pymes frigoríficas.
«La fortísima contracción que viene registrando la actividad sectorial en 2010 responde a múltiples factores. Porque a los efectos de la política antiganadera 2005-2009 y de la seca registrada entre 2008 y 2009, que a partir de este año se tradujeron en una menor disponibilidad de hacienda para enviar a faena, ahora debemos sumar el inicio de una nueva fase de retención de vientres y el efecto estacional que provoca la primavera, los cuales potencian sensiblemente la escasez de animales», se detalla en el documento que completó 10 años ininterrumpidos de publicaciones sobre la actividad ganadera.
El titular de CICCRA, Miguel Schiariti, señaló ayer a este diario que «el aniversario nos encuentra igual que al inicio, con una crisis sectorial de proporciones inéditas», y añadió que «en las dos crisis fue el Estado el responsable directo». «En 2000, primero se dejó de vacunar y luego se ocultó la reaparición de la aftosa. En 2010 observamos las consecuencias de la política antiganadera llevada adelante desde 2006», dijo el dirigente, sin ocultar su malestar con la gestión kirchnerista.
Como síntesis de la situación actual, en la editorial del informe de noviembre, Schiariti señaló:
«Lo más grave de esta crisis es que será prolongada, dado que recomponer el stock ganadero llevará más de cuatro años. Por lo tanto, en el futuro inmediato se irá profundizando la crisis y se puede predecir que en 2011 seguirá cayendo la faena anual, así como la producción de carne, el consumo interno y las exportaciones», agrega Schiariti y sólo se esperanza con la posibilidad de un nuevo Gobierno en 2011.
«Es esperable que en este contexto se produzcan nuevos cierres de establecimientos faenadores y nuevos aumentos de precios de la carne al público», agregó, mientras comentaba el cierre de las dos plantas frigoríficas que QuickFood tiene en Santa Fe.



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