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Retenciones a la soja ahora dividen a la Mesa de Enlace
Eduardo Buzzi
El presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, Ricardo Buryaile, confió en que la oposición logrará consensuar una iniciativa para modificar las alícuotas, una vez que caiga la prórroga de las facultades delegadas al Ejecutivo.
Sin embargo, el legislador no pudo dejar de hacer evidentes los desencuentros entre los ruralistas. «Todos sabíamos que a la hora de hablar de las soluciones iban a aparecer las diferencias dentro de las entidades», reconoció, aunque confió en «encontrar una síntesis».
Uno de los proyectos que disparó el disenso mediático -situación en la que la Mesa de Enlace pone reparos-, es el que fogonea la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, que prevé una baja de 10 puntos en los derechos de exportación de la soja y la eliminación para el resto de los granos.
El titular de la Federación Agraria (FAA), Eduardo Buzzi, salió a criticar la iniciativa porque no contempla la figura de la segmentación, y rápidamente movilizó a los productores en asambleas esta semana y una marcha con el Congreso como destino el 18 de agosto para mostrar su posición. «Me preocupa enormemente la posición de la señora Elisa Carrió. Eso es funcional para que haya tres mil tipos que terminen sembrando toda la Argentina y exterminen a los pequeños productores», analizó.
El presidente de la Sociedad Rural (SRA), Hugo Biolcati, por su parte, reclamó retenciones cero para «el maíz, el trigo, el sorgo, el girasol y las economías regionales». Agregó que tal vez, en el caso de la soja, «habría que acordar una disminución gradual para no desfinanciar al Estado», luego de señalar que con este 35% de impuestos a la exportación, producir soja es «inviable». Así Biolcati recogió la propuesta de Carrió, con una baja en las retenciones de la soja al 25%.
Buryaile también tiene su proyecto, que consiste en bajar a cero las alícuotas para todos los granos menos para la soja. En este caso, se reducirían gradualmente a un ritmo de 5 puntos porcentuales por año, período en el que paralelamente se tomaría el pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias. En el caso de los monotributistas, se instrumentaría un sistema de reintegros.
A pesar de la distancia en la Mesa de Enlace, Buzzi defendió en declaraciones radiales las ventajas de componer el bloque corporativo, aunque señaló que «en realidad modificó un instrumento, pero no cambió la política de los grandes pooles, de cierre de exportaciones, de 35 por ciento de retenciones que sigue siendo confiscatorio».
El denominador común de los debates en la FAA es la creciente preocupación ante el avance del proceso de concentración económica que fomenta la desaparición sistemática de los chacareros. Por este motivo, con asambleas en todo el país se buscará impulsar el tratamiento de proyectos de ley presentados por la entidad, con especial énfasis en el proyecto de retenciones segmentadas.


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