Con los resultados oficiales provisorios de anoche, el macrismo retiene las 26 bancas que tiene en la actualidad. El kirchnerismo perdió cuatro y quedará con nueve con propios y aliados, mientras que la Coalición Cívica aumenta dos y llega a ocho. Aníbal Ibarra, que no logró ser diputado nacional, suma una legisladora y queda en cinco.
Una nueva oposición se conformaba ayer, también en la Ciudad de Buenos Aires, donde gobierna Mauricio Macri. La marca que obtuvo Pino Solanas lo lleva a disputar con el kirchnerismo la primera minoría legislativa y lo complica a PRO, en los dos últimos años de gestión, los acuerdos para la sanción de leyes, ya que no ha logrado reunir quórum propio, a pesar de su abultada mayoría en el recinto.
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El macrismo, ganador ayer en la Capital Federal, lograba cinco bancas a diputados nacionales, mientras la novedad electoral, Pino Solanas, peleaba por retener cuatro. Elisa Carrió junto con el radicalismo tres, para asegurarse el regreso de la chaqueña a diputados. El kirchnerismo, en cambio se aseguró la butaca para Carlos Heller y disputada con Carrió la que peleó Noemí Rial.
El reparto de bancas locales de la Capital Federal, que gobierno Mauricio Macri, dejaba anoche al oficialismo, que en la Ciudad es PRO, reteniendo el mismo número de escaños con el que cuenta ahora. Es decir renovaba las 11 que tenía en juego para quedarse con 26 de las 60 butacas que reúne el recinto. Esa proporción mayoritaria que no le alcanza al macrismo para los 31 que requiere el quórum, lo obligará a buscar nuevos acuerdos a partir de diciembre, cuando asuman los electos ayer, que debutarán con la elección de las autoridades de la Legislatura porteña. Si hasta ahora, logrando pactos para la votación de leyes con el bloque de Elisa Carrió o el kirchnerismo, de acuerdo con las circunstancias, Macri debió aceptar hasta la modificación de la ley de leyes, el presupuesto, con la nueva conformación no podrá contar con esos aliados circunstanciales. El bloque de Carrió arrancará hacia 2011 posicionándose como opositor y ya no se mostrará tan «acuerdista». Además, la Coalición Cívica apenas aumenta el número, ya que arriesgó cuatro de las seis bancas que tenía y lograba 6.
El kirchnerismo transitará a partir de hoy mismo el camino de la partición. También arriesgó mucho, de 11 bancas, 8, quedándose con tres y dos aliados y podría tener esas mismas 11, pero divididas entre pejotistas, kirchneristas rebeldes y monobloques, con lo cual no tendrá Macri allí un solo interlocutor sino varios. Pero, además se agrega el nuevo bloque de Pino Solanas que se perfila, junto con el ibarrismo en caída (y con un Aníbal Ibarra convertido en el perdedor de la votación), como las dos bancadas con las cuales no pensaría en conseguir votos. Solanas conformaría una bancada de nueve legisladores, mientras que Ibarra se queda con cuatro y anoche peleaba por el ingreso de la única legisladora que podría conseguir, con un magro resultado. Para más, dentro del kirchnerismo tributarán sindicalistas como «Tito» Nenna, quien lideró todas las huelgas docentes que padeció la gestión macrista en el año y medio que lleva de gobierno, reportando la marca más alta sin clases en la última década.
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