20 de octubre 2010 - 00:00

Rigen tarifas de verano: la luz se encarece hasta 360%

Oscar Lescano
Oscar Lescano
El Gobierno oficializó ayer con una resolución del ente regulador las tarifas de verano para las distribuidoras eléctricas que dependen del Estado nacional, Edenor, Edesur y Edelap, al eliminarse las bonificaciones de invierno. Los cuadros tarifarios que rigen desde el 1 de este mes no son novedad: ya se aplican desde octubre de 2008, pero se bonifican en un 100% en el bimestre junio-julio y en un 70% en agosto-septiembre. No se trata entonces de los ajustes que están esperando las empresas eléctricas y gasíferas para mejorar sus ingresos. Sobre esto, el Gobierno continúa dilatando una definición, aun cuando la propia presidente Cristina de Kirchner le habría prometido hace dos meses al titular de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, un incremento tarifario antes de fin de año que habilitaría una suba salarial.

Las llamadas tarifas de verano se aplican entre octubre y mayo, tanto en electricidad como en gas, ya que en ambos servicios hay bonificaciones durante el período invernal. La aplicación del 100% de los cuadros tarifarios tiene un bajo impacto en pesos para los consumidores en el caso del gas, porque de octubre a mayo el consumo del producto es muy bajo. En cambio, en el caso de la electricidad, es notable el encarecimiento de las facturas cuanto más alto es el consumo en kilovatios, lo que está relacionado con el uso de equipos de aire acondicionado.

El ajuste de verano en tarifas eléctricas alcanza a los consumos superiores a 1.000 kilovatios bimestrales, quedando afuera los que gastan menos de ese nivel. Aunque el ENRE (ente regulador eléctrico) sólo puede definir tarifas de las distribuidoras que dependen de jurisdicción nacional, los cuadros tarifarios tienen vigencia en realidad en todo el país. Esto es así porque se trata de un aumento sobre el precio de la energía, lo que retribuye teóricamente a las generadoras, pero que en la práctica es usado por Cammesa (empresa que opera el despacho eléctrico) para atenuar el déficit por las compras de combustibles líquidos en invierno para reemplazar el gas natural en las centrales.

Las tarifas eléctricas son distintas según el nivel de consumo en cada bimestre. La suba oscila entre el 80% y el 100% para un gasto bimestral de 1.001 a 1.200 kilovatios, llega al 150% para 1.201 a 1.400 kilovatios, al 200% entre 1,401 y 1,800 kilovatios, y hasta al 360% por encima de 2.800 kilovatios bimestrales.

Además del valor de la unidad de medida, suben los impuestos de las facturas y es mayor el castigo por consumir más que en igual bimestre de 2003, a medida que se escala en el nivel de consumo, debido a que la penalización se cobra sobre el valor del kilovatio. En el gas los aumentos por el llamado «cargo para pagar importaciones» rigen para los usuarios que en las últimas 6 facturas superen un consumo de 1.000 metros cúbicos, piso que es más alto en las provincias del Sur.

En el verano de 2009, los usuarios se sorprendieron por las nuevas tarifas, hubo quejas de las asociaciones de consumidores y las empresas eléctricas debieron dar plazos de pago para la primera factura. Influyó también una semana de inusual calor en noviembre, que se sintió en las facturas recibidas a fines de diciembre. En 2010, los días más calurosos se dieron en el período de vacaciones, los consumidores estaban más preparados para las facturas y ya se habían aplicado numerosas excepciones, sobre todo en municipios del Gran Buenos Aires.

Los cuadros tarifarios de gas y luz con ajustes que se destinan en su mayor parte a pagar importaciones están suspendidos parcialmente por la Justicia a nivel nacional y muchos distritos.

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