El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Cuando comentamos lo sucedido en sus seis meses contables decíamos que la demanda era su principal problema, ya que si bien el volumen exportado habían crecido 18%, el local se había reducido 10% y dado que el primero representa menos del 1% de todas sus entregas, el volumen total mostraba una merma de 9% a 76.080 toneladas, frente a un producido de 75.014 toneladas. Tres meses más tarde vemos a las ventas locales cayendo 12% en 12 meses y a las externas trepando 7%, con lo que el saldo total, 109.062 toneladas, es 12% inferior al de agosto 2016 frente a un producido de 115.061 toneladas, 23% menos que antes. Conclusión: la merma relativa de sus ventas se aceleró en estos tres meses y terminó produciendo más vidrio del que fue capaz de vender, lo que evidencia el yerro en sus proyecciones/expectativas. Ahora nos habla que espera que recién el año próximo la expansión económica "comience" a impactar en su actividad, a lo que suma que la crisis en Brasil ha llevado a que las "vidrieras" de aquel país descarguen sus excedentes en el exterior/Argentina, por lo que no es mucho más lo que espera hasta terminar este contable. Frente a esto nos informa que antes de fin de noviembre pondrá en marcha su nuevo horno y línea de producción de envases (a un costo de u$s10 millones), lo que aprovechará para detener y atender su otro horno. Con este escenario se entiende la caída de 1,3% de las ventas, que descontados costos la significaron un bruto de $344 millones. El 12% de incremento en los gastos la dejan luego con un operativo de $205 millones, pero es el salto en la carga financiera (137% a $121 millones) lo que determina que luego de la mordida del fisco quede con un neto de $51.263.859 58% menos que un año antes. Para prestar atención: la caída de no asignados y el patrimonio.
Dejá tu comentario