27 de junio 2011 - 00:00

River expresó su dolor con llantos y mucha violencia

Por los alrededores del estadio de River Plate se vivió una batalla campal entre fanáticos millonarios enardecidos por el descenso, y la Policía.
Por los alrededores del estadio de River Plate se vivió una batalla campal entre fanáticos millonarios enardecidos por el descenso, y la Policía.
El fútbol siempre despierta pasiones y emociones, pero ayer esos sentimientos se tradujeron en un clima de violencia y en una verdadera batalla campal por parte de los hinchas de River Plate. Así, cientos de simpatizantes demostraron su ira luego de que su equipo descendiera a la Primera B tras un empate con Belgrano de Córdoba, dejando por lo menos 72 heridos, cuatro de ellos de gravedad, y 95 detenidos.

Además, para empeorar más la situación, el fiscal en lo Penal y Contravencional de la Ciudad, Gustavo Galante, ordenó la clausura del estadio Monumental debido a la sobreventa de localidades para el partido que se disputó en la tarde de ayer. Según los organismos de seguridad, el es-

tadio estaba habilitado para

albergar a unos 40 mil aficionados; sin embargo, habrían concurrido alrededor de 50 mil.

Los incidentes comenzaron a tres minutos del final del partido, antes del pitazo del árbitro Sergio Pezzotta, cuando los fanáticos locales desataron su ira rompiendo parte del alambrado, arrojando piedras a los jugadores y al cuerpo técnico, que lloraba en el centro de la cancha. Mientras los simpatizantes intentaban ingresar al campo de juego, los bomberos lograron contenerlos rociando las tribunas con las mangueras de alta presión, lo que dispersó en primer lugar a los pacíficos. Así el equipo de River tuvo que ser rodeado por efectivos de seguridad privada y los jugadores de Belgrano se vieron obligados a irse a las corridas a los vestuarios y esquivando piedras.

Destrozos

Un grupo de barras bravas logró ingresar al playón del estadio de River Plate donde rompieron vidrios y destrozaron gran parte de las instalaciones del club. Dentro del estadio hubo destrozos en el museo pero también hubo enfrentamientos en los sectores de prensa y en el instituto secundario del club. No faltaron los incendios de vehículos y de todo lo que encontraron a su paso, mientras que sonaban detonaciones por doquier y se hacían claramente audibles en las avenidas Udaondo y Del Libertador.

Cuando se desconcentraba el público de la tribuna popular local, una densa columna de humo asomó por detrás del sector del tablero debido al incendio de un patrullero. En tanto, se registraron enfrentamientos entre los mismos hinchas del conjunto millonario en las plateas, mientras que otros agredieron a los policías.

Luego, esa bronca se transmitió a las calles linderas al estadio Monumental. Allí incendiaron basura y se enfrentaron con piedras y palos con efectivos de la Policía, donde al menos 25 resultaron heridos, cuatro de ellos de gravedad. Tampoco se salvaron los periodistas, y un móvil de Crónica Televisión fue destrozado, mientras que también fueron quemados contenedores de residuos.

Hasta la noche de ayer, al menos 72 personas resultaron heridas como consecuencia de los enfrentamientos entre la Policía Federal y los hinchas millonarios. Según fuentes de la fuerza, de esas 72 personas «25 son agentes de policía, que fueron derivados todos al Hospital Churruca». «Según las informaciones que tenemos, hay dos efectivos en grave estado, con traumatismos de cráneo por impacto de proyectiles», agregó el vocero consultado. Según lo observado por los testigos en la zona, uno de los agentes policiales recibió un duro impacto en el hombro, luego de que barras millonarios le arrojaran un cartel publicitario, mientras se producían refriegas ante la intención de los hinchas de invadir el hall central del estadio.

«Además de los policías, también tenemos reportes de 47 personas con distintas lastimaduras que fueron atendidas en hospitales como el Durand, Santojanni, Rivadavia, Fernández y Pirovano», amplió la fuente consultada.

Los incidentes más significativos se produjeron al finalizar el empate 1-1 con el equipo cordobés Belgrano, en el segundo partido de la Promoción por un lugar en la próxima temporada de la Primera División. Con este resultado, el Celeste, que había ganado por 2-0 el cotejo de ida, ascendió a Primera.

La situación también genera un clima de tensión para los jugadores, cuerpo técnico y figuras fuertemente asociadas a la institución. Este es el caso de Carolina Baldini, la mujer del actual técnico de Racing, Diego Simeone, quien denunció amenazas telefónicas. Es que la situación de River empezó con el torneo Apertura en 2008 cuando Simeone era técnico y terminó en el último puesto.