14 de septiembre 2009 - 00:00

River gris

Ariel Ortega delante, el resto atrás. River, con camiseta alternativa no consiguió más que un punto ante Colón en el Monumental. El jueves se juega todo con Lanús por la Sudamericana.
Ariel Ortega delante, el resto atrás. River, con camiseta alternativa no consiguió más que un punto ante Colón en el Monumental. El jueves se juega todo con Lanús por la Sudamericana.
A River nada le alcanza. Puede jugar mal, regular o bien, pero de ahí a ganar existe un largo trecho. Esta vez, con Colón en el Monumental fue empate en cero, con sabor a poco para las pretensiones históricas de River. Ayer, lejos de las páginas de oro de los equipos de River, el equipo de Gorosito seguramente haya jugado el mejor partido en el torneo, por las situaciones que creó, por la superioridad que tuvo frente a Colón y porque mantuvo la valla en cero (en seis partidos consecutivos, River sufrió goles entre Clausura y Apertura 2009).

El ingreso de Mauro Díaz por Paniagua desde el arranque le daba la posibilidad de engrosar la generación de juego a Gorosito que en la previa se sentía temeroso por el juego aéreo del sabalero. Por eso la entrada de Lucas Orban como lateral por Villagra, para terminar conformando el cuarteto defensivo con Galmarini (mejorado en su función de lateral), Cabral y un tal Maximiliano Coronel, que con 19 años es una muestra clara de personalidad, carácter y fortaleza defensiva.

Mohamed tenía todo claro en los papeles, pero no llegó a mostrar nada Colón en el campo de juego. Porque Bertoglio, el volante más ofensivo, terminó absorbido por Almeyda y Barrado, Fuertes y Nieto no tuvieron quien los habilitara. En la primera mitad ganó en protagonismo Gabriel Favale y sus (in)asistentes. Veamos. Centro desde la derecha de Alexis Ferrero, pegó en la mano de Coronel dentro del área, era penal, no cobró nada. Al rato, en la otra área, en una jugada algo confusa Ortega recibió la amarilla por la protesta de la mano de Garcé, era penal para River, Favale ni se enteró. Pero la más difícil de explicar fue la jugada que terminó en gol por el cabezazo de Gustavo Cabral y que el línea Raúl Lobato levantó la bandera marcando el offside. Es necesario aclarar que el defensor de River estaba habilitado por al menos dos jugadores de Colón. Mucho error de la terna arbitral.

El segundo tiempo fue la imagen de la impotencia en River y de la conformidad en los visitantes.

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