22 de mayo 2015 - 00:00

River no tiene un Belo Horizonte

Leandro Damiao tuvo una situación muy clara en el primer tiempo, pero se la tapó Barovero. Cruzeiro le ganó a River en el Monumental por 1 a 0.
Leandro Damiao tuvo una situación muy clara en el primer tiempo, pero se la tapó Barovero. Cruzeiro le ganó a River en el Monumental por 1 a 0.
 River perdió en su cancha ante Cruzeiro y ahora tiene que ir a revertir la historia a Belo Horizonte, contra un rival que le jugó de igual a igual y por momentos lo superó.

En un partido cerrado, un error lo definió a los 36 minutos, cuando Marquinhos quedó solo ante el arco vacío.

Cruzeiro sorprendió a River de entrada por su velocidad y por pelear el partido en la mitad de la cancha, para tratar de cambiar ataque por ataque. Por eso River tuvo que luchar más de lo que pensaba para emparejar el dominio en el sector medio.

En el primer tiempo hubo cinco situaciones de gol, tres para River y dos para el Cruzeiro, lo que marcó la paridad que hubo en el juego.

Cruzeiro tuvo la más clara con Leandro Damiao a los 32 minutos, que arrancó adelantado pero después quedó mano a mano con Barovero y el arquero se la tapó con el codo.

Teo Gutiérrez tuvo dos claras y se movió con mucha capacidad en el área, pero en la primera el arquero Fabio se anticipó con el pie y la segunda, pegó en la parte de afuera de la red. Las otras dos fueron una de Manoel (a los 3 minutos) que desvió solo con el arco y otro anticipo espéctacular de Fabio, esta vez ante Carlos Sánchez.

River se movió con el doble cinco donde brilló Leo Ponzio y con Carlos Sánchez por derecha y el "Pity" Martínez por izquierda desbordando y buscando a Mora y Gutiérrez.

Cruzeiro hizo valer mucho la velocidad de Marquinhos y la potencia de Leandro Damiao.

En el segundo tiempo las cosas siguieron igual con mejores intenciones que concreciones. Cruzeiro tuvo una muy clara a los 18 minutos con William, pero la sacó de la línea Vangioni y River tuvo la suya a los 23 en los pies de Teo Gutiérrez, pero su remate rozó el travesaño.

En un partido cerrado, un error de Mammana (que rechazó para arriba) le costó un gol a River, porque Gabriel aprovechó para rematar ante Barovero y el rebote le quedó a Marquinhos que, con el arco vacío, la mandó a la red.

River buscó revertir la historia, pero ya era tarde.

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