Los asaltantes, entre ellos uno disfrazado de anciano, se presentaron en la joyería fuertemente armados y en pocos minutos tomaron los relojes y las joyas expuestas en las vidrieras. Luego los ladrones se dieron
a la fuga a bordo de un automóvil Merce-des-Benz robado, que después abandonaron en las calles de Cannes.
El robo se produjo en el local de Cartier ubicado en La Croisette, célebre paseo de esa localidad del sur de Francia que cuenta con unas 70 tiendas exclusivas.
No se trata del primer robo de este tipo, ya que en 2013, durante el Festival Internacional de Cine, se produjo un robo de joyas en el lujoso hotel Carlton, de Cannes, que se encuentra justamente en frente de la joyería Cartier. En aquella oportunidad se estimó que el valor del robo fue de unos 103 millones de euros.
En esa ocasión, el robo lo cometió sólo un hombre y de manera muy sencilla. En el lugar donde se produjo el golpe se desarrollaba la exposición "Extraordinary Diamonds" ('Diamantes Extraordinarios') en una sala alquilada por la joyería Leviev, que disponía de sus propios agentes de seguridad, pero que nada pudieron hacer.
Sin embargo, la lista se agranda en los locales de la zona. De hecho, sólo en 2014 los comercios de lujo de la ciudad denunciaron una veintena de robos, aunque los asaltos, según los medios locales, se han reducido gracias a una mayor cooperación con la Policía.
| Agencias ANSA y Ámbito Financiero |

