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Romney no termina de ganar y se focaliza en la difícil Ohio
Alentado por sus victorias en Arizona y Michigan, pero todavía asediado por dudas sobre su candidatura, Romney realizaba un mitin en Toledo, centro neurálgico de la industria automotriz.
En su visita a la ciudad de Toledo, Romney acentuó un discurso de tono proteccionista. «Este Presidente (Barack Obama) se ha quedado de brazos cruzados mientras eso ocurre. Por supuesto que se queja y dice que los enfrentará, pero ellos (los chinos) lo han pisoteado», aseguró el exgobernador de Massachusetts.
Ohio es clave. Ningún republicano ganó la elección presidencial sin ganar ese estado.
Pero antes de que el Partido Republicano intente ganarle el estado a Obama, los candidatos republicanos deberán enfrentarse entre ellos en el «supermartes» de la semana que viene, cuando Ohio será el más importante de los 10 estados que estarán en juego. Un resultado convincente podría sellar la suerte de Romney, quien pese a ingentes gastos en publicidad y apoyo de muchos jerarcas del partido, sigue siendo incapaz de distanciarse de sus rivales.
Rick Santorum, el ultraconservador exsenador de Pensilvania, ya hizo campaña el martes en Ohio, y se espera que ambos se ataquen mutuamente en sus giras por el estado en los próximos días.
Romney obtuvo el 41,1% de los votos en Michigan, frente al 37,6% para Santorum, el 11,6% para el libertario congresista de Texas Ron Paul y el 6,5% para el expresidente de la Cámara de Representantes, el duro Newt Gingrich. En Arizona, Romney ganó el 47,3%, Santorum el 26,6%, Gingrich el 16,2% y Paul el 8,4%.
Se suponía que en Michigan Romney debía ganar fácilmente, porque su padre había sido gobernador allí y gastó seis veces más dinero en su campaña que Santorum, remarcó la portavoz de éste, Alice Stewart, a la cadena CNN.
Pero no solamente Romney ganó por poco, sino que bajo el complejo reglamento de adjudicación de delegados que los candidatos llevan a la convención del partido, Romney bien podría tener el mismo número que Santorum, o incluso menos, dijo Stewart.
«Estamos muy satisfechos con esto. El principal mensaje de ello es el número de delegados y en esto nos fue mejor que lo esperado. Esto no es necesariamente sobre quién llega primero, sino quién se lleva más delegados», afirmó.
Santorum, basado en una plataforma ultraconservadora, que incluye una clara posición antiaborto y contra lo que considera una excesiva separación de la Iglesia y el Estado, aumenta sus posibilidades en un estado con un fuerte peso de los trabajadores industriales, frente a un rival como Romney, agobiado por errores que lo muestran distanciado de los pobres.
Un problema inmediato en Ohio es su notoria posición contra el plan gubernamental de rescate que salvó de la quiebra a la industria automotriz estadounidense en 2008. No obstante, Romney recibió apoyo de industriales de Ohio, que sienten empatía por su experiencia empresarial. «Mitt Romney pondrá a los estadounidenses a trabajar nuevamente», dijo David Johnson, presidente ejecutivo de Summitville Tile y exlíder de la Asociación de Industriales de Ohio.
Agencias AFP, EFE y Reuters


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