30 de marzo 2011 - 00:00

Rousseff: “Podremos ayudar a Portugal”

Lisboa - Brasil «podrá ayudar a Portugal», que atraviesa graves dificultades económicas y financieras, declaró ayer en Coimbra (centro del país) la presidenta brasileña Dilma Rousseff. Citada por la agencia lusa, aseguró que «haremos todo lo posible por ayuda a Portugal en el marco de nuestra legislación. En Brasil tenemos reglas muy estrictas en cuanto a la utilización de nuestras reservas», explicó, precisando, por ejemplo, que en materia de compra de títulos de deuda extranjera, «debemos respetar prerrequisitos vinculados al uso de las reservas de Brasil».

La presidenta indicó que, hasta el momento, Portugal no había presentado ningún «pedido formal» de ayuda, pero precisó que «ya ha habido varias discusiones, aunque nada concluyentes».

Rousseff, quien se encuentra actualmente en Coimbra para asistir hoy a una ceremonia en homenaje a su predecesor Luiz Inácio Lula da Silva, en la célebre universidad de esta ciudad, deberá sin embargo acortar su visita debido al deceso de José Alencar, vicepresidente brasileño durante los dos mandatos de Lula, por lo que anuló los encuentros previstos para la tarde de hoy con su homólogo portugués Aníbal Cavaco Silva y el primer ministro cesante José Sócrates. «Brasil puede y está en medida de ayudar a Portugal», afirmó de su lado Lula da Silva, quien viajó a Lisboa para recibir el premio del Centro Norte-Sur del Consejo de Europa. «El Gobierno portugués debe discutir con el Ejecutivo de Dilma Rousseff», sugirió el expresidente.

«Portugal no es un interlocutor cualquiera... Es un país miembro de la Unión Europea, pero también un país con el que tenemos una relación umbilical en sentido estricto del término», indicó Rousseff. «Cultural y políticamente hablando, somos el fruto de los Grandes Descubrimientos», agregó.

Por su lado, el expresidente Lula, que criticó a la Unión Europea (UE) por demorarse demasiado antes de ayudar a Grecia, afirmó a su llegada a Lisboa que «el FMI no resolverá los problemas de Portugal», considerado como el próximo candidato a una ayuda financiera similar a la recibida por Grecia e Irlanda, otros dos miembros de la Eurozona.

«Cada vez que el FMI intentó ayudar a países endeudados, aportó más problemas que soluciones», estimó Lula.

El miércoles pasado, el primer ministro portugués José Sócrates dimitió después de que el Parlamento rechazara un nuevo plan de austeridad, que supone «garantizar» la reducción del déficit público al 2% del PIB hacia 2013 y evitar el recurso a una ayuda financiera internacional.

Los plazos financieros acechan a Portugal, que debe pagar 4.200 millones de euros de deuda el 15 de abril y otros 4.900 millones el 15 de junio. Para ciertos analistas, el país podría intentar superar esos vencimientos gracias a préstamos de otros países bajo la forma de compras directas de su deuda.

China, que según informaciones de prensa nunca desmentidas habría comprado ya más de 1.000 millones de euros de deuda portuguesa en enero, dijo la semana pasada estar dispuesta a «reforzar sus lazos» con Portugal.

Agencia AFP

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