Rueda con más colores

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Si quedaba la carta Bernanke, para sumarse a ella y diluir las sombras del lunes, los operadores no dudaron en utilizarla. Esto se sintió con mayor intensidad en la comunidad americana, en tanto los europeos apenas si se movieron, acosados por otros asuntos de la región.

La apuesta a que la Fed aparezca con algún «pan» debajo del brazo fue capaz de bloquear la mala impresión del déficit en los Estados Unidos y conseguir que el Dow Jones ganara algo de aire, como para marcarse con un sobrio medio por ciento en aumento.

Lo mejor arribó al sur del continente, donde el Bovespa se anotó con el 1,75 por ciento y siendo de lo mejor de la fecha. Seguido esta vez por el Merval, que pudo participar de la onda alcista -en otras ocasiones la vio pasar- y trepar un escalón en el día para también encaramarse sobre la centena superior y clausurar con 2.406 puntos. Tuvo un piso de 2.375 unidades, y fue el máximo coincidente con el cierre de la jornada. Dos rasgos interesantes, que se midió con el 1,5 por ciento de avance en las principales (y el Burcap más arriba, con el 1,94 por ciento).

Las diferencias no fueron tan contundentes, 35 aumentos por 28 plazas en baja, con algunas destacadas en la plantilla de mayor liquidez: Siderar, con el 4,5 por ciento, TECO con 2,4 por ciento y Macro subiendo casi 3 por ciento.

El componente clave, el monto negociado, colaboró a favor y subiendo a los $ 35 millones en acciones para hacer un circuito virtuoso, de precios mejorando y con volumen en cierta expansión. Una muestra colorida, dentro del gris reinante, que llegó como una grata sorpresa. La Bolsa revivió.

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