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Rusia vuelve a sembrar trigo
Durante el verano una devastadora sequía redujo la cosecha general de granos en un 38% a un total estimado de 60,5 millones de toneladas. Esto llevó a una prohibición de exportaciones y probablemente obligue a Rusia, que el año pasado fue el tercer exportador global de trigo, a importar varios millones de toneladas.
Las lluvias tardías generaron alguna esperanza para 2011, y si bien persisten las preocupaciones sobre el tamaño de la cosecha posterior a la sequía, los productores han continuado la implantación de invierno.
«Estamos terminando nuestra siembra a tiempo», dijo Larisa Komayeva, una ingeniera agrónoma de la Cooperativa Amanecer en Osetia del Norte, a unos 40 kilómetros de Chechenia.
«Las lluvias de otoño nos ayudaron mucho, y el tiempo estuvo caluroso, estamos satisfechos con la forma en que van las cosas ahora», sostuvo.
No obstante, pese a que los productores del Cáucaso ruso sembraron a tiempo, otras regiones como el fértil Cinturón de Tierra Negra tuvieron que aplazar la implantación, lo que podría tener un efecto significativo en el cultivo del próximo año.
David Metcalfe, cuya compañía Agro Vista cultiva 25.000 hectáreas en la zona de Tambov, dentro del Cinturón de Tierra Negra, dijo que hay una mala percepción en la región, donde la implantación de invierno ha bajado un 20% respecto de 2009.
«Las cosas apuntan a una escasez de trigo el próximo año en Rusia, la implantación bajó mucho y hay muchas otras cosas que podrían salir mal».
Rusia plantó unos 15 millones de hectáreas con granos de invierno, de acuerdo con la Unión de Granos de Rusia, por debajo del objetivo de 18 millones.
Muchos productores en la región de la Tierra Negra aplazaron la siembra mientras esperan que las lluvias agreguen humedad al suelo. Como resultado, algunos cultivos de trigo de invierno podrían no tener suficiente tiempo para establecer sistemas de raíces antes del período de frío.
Apuesta
Metcalfe, quien sembró 13.500 hectáreas de trigo de invierno este año, un alza desde 13.000 hectáreas en 2009, admite que él hizo una verdadera apuesta al completar su siembra unas dos semanas antes de lo programado a mediados de octubre.
«Está en riesgo. Podría no sobrevivir el invierno. Una parte ha muerto, en cualquier caso, debido a que estuvo demasiado tiempo en suelo seco, por lo que sí, tenemos algunas partes del terreno donde no habrá trigo», aseguró.
Pese a esas preocupaciones, la Unión de Granos de Rusia dijo la semana pasada que la cosecha de 2011 podría exceder los 80 millones de toneladas de granos, el mínimo requerido para cubrir las necesidades domésticas, por medio de un incremento de la siembra de primavera.
Agencia Reuters


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