Ryan le insufla atractivo y más riesgos a Romney

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Washington - La designación de Paul Ryan como su candidato a vicepresidente ha inyectado energía a la gira del virtual aspirante republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney, por varios estados de EE.UU., mientras los demócratas alertaron ayer de que el congresista es un «ideólogo derechista».

Tras aparecer juntos en tres actos en Virginia el sábado, inmediatamente después de que Romney anunciara a su número dos, ayer continuaron de gira en Carolina del Norte, donde visitaron las localidades de Mooresville y High Point, y terminarán el día en Wisconsin, el estado natal de Ryan.

La juventud de Ryan, de 42 años, parece haber dado confianza a Romney, a quien se ve más suelto en los mítines, y también a los simpatizantes, que ayer se mostraron muy entusiastas en el acto en Mooresville.

En las 24 horas siguientes al anuncio de la candidatura a vicepresidente de Ryan se recaudaron más de 3,5 millones de dólares, según anunció ayer la campaña republicana.

«La economía no está funcionando como debería. El presidente (Barack) Obama llegó hace cuatro años con muchas promesas, esperanza y cambio», repasó Ryan para después subrayar que en Carolina del Norte la tasa del desempleo es del 9,4%, por encima del promedio nacional (el 8,3%).

Ryan afirmó que la elección del 6 de noviembre es «entre dos futuros» y que él y Romney tienen la fórmula para «devolver al país al camino correcto».

«Si seguimos por este camino vamos a estar como Europa», dijo después Romney al destacar el «alto desempleo» en países como Grecia.

La elección de Ryan como el candidato a vicepresidente republicano busca motivar a las bases más conservadoras del partido y colocar los desafíos fiscales y de reducción del elevado déficit público en el centro del debate en la recta final de la campaña.

Ryan es el arquitecto de un plan presupuestario, calificado de «radical» por los demócratas, que aboga por una reducción drástica del gasto público mediante recortes en programas gubernamentales educativos, de salud e infraestructuras, y la eliminación de impuestos a las ganancias.


Conscientes de que la elección de Ryan conlleva riesgos, la campaña republicana trató ayer de poner algo de distancia entre Romney y el controvertido plan económico del congresista.

Si llega a ser presidente, Romney presentaría «su propio plan presupuestario», anotó Ed Gillespie, asesor de Romney, en el programa «State of the Union» de la cadena CNN.

Para la campaña demócrata Ryan es un hombre «brillante», pero también un «ideólogo derechista», en palabras del principal estratega político de Obama, David Axelrod.

Su nombramiento como número dos de Romney «tiene la intención de entusiasmar a las voces más estridentes en el Partido Republicano, pero es un hecho que debería preocupar a todos los demás, a la clase media, a los ancianos, a los estudiantes», aseguró Axelrod en el programa This Week de la cadena ABC.

Agencia EFE 

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