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Saiz avanza en su plan por la re-reelección
Miguel Saiz
En Choele Choel, una apacible localidad del interior rionegrino unos 133 convencionales (84 titulares y 49 suplentes), 14 intendentes, 6 legisladores provinciales, 80 concejales y obviamente, todo el gabinete con la excepción del ministro de Hacienda, Pablo Verani, sobrino y homónimo del ex gobernador, fueron el soporte de este relanzamiento del radical más aliado que cuentan los K en las provincias. Unos 4.000 militantes llevados desde toda la provincia en 100 micros y 35 combis aplaudieron a rabiar a cada uno de los oradores que alentaban la reforma constitucional en la calle que rodea a un viejo edificio donde funciona el comité local de la UCR. El convencional Mario De Rege de Viedma, otrora enfrentado con Saiz, pidió la inclusión de la re-reelección del gobernador y lo propuso para ser el candidato a primer convencional por el radicalismo, cuya estructura se encuentra profundamente dividida.
Enfrente de Saiz se alinean el propio Verani; el vicegobernador Bautista Mendioroz, el presidente del partido en Río Negro, Rafael Pascual; el presidente de la convención provincial; el intendente de Bariloche, Marcelo Gascón, y Chironi, quien acaba de lanzar su candidatura de la mano del diputado nacional Ricardo Alfonsín. Tampoco le responde al mandatario la mayoría del bloque radical que preside Adrián Casadei y se entornan junto a los legisladores Iván Lazzeri, también de Bariloche y Daniel Sartor de General Rosa y ex ministro de Acción Social de Fernando de la Rúa.
La situación en la Legislatura es clave para las pretensiones re-reeleccionistas de Saiz porque sólo se subordinan a su estrategia las diputadas Marta Milesi, María Inés García, Patricia Ranea, Graciela Di Biase y un solo varón: el mencionado De Rege, quien propuso que Saiz debe encabezar la lista de convencionales. Para compensar la balanza, a Saiz le responden 14 de los 19 intendentes liderados por Ferreira, quien no comulga con los Kirchner, pero se subordina a la gestión del mandatario provincial.
Pero si al gobernador le resulta difícil superar los escollos que se le presentan en su propio partido, no son menores las dificultades que habrá de atravesar para convencer a sus principales opositores como lo es el peronismo rionegrino de las bondades de una reforma que podría hacerle perder enormes posibilidades de acceder al principal sillón de la provincia después de 27 años de hegemonía radical. Ni el senador Miguel Pichetto, principal espada de los Kirchner en el Senado, ni el intendente de General Roca, Carlos Soria, que no reniega de sus vinculaciones con Eduardo Duhalde, allanarán el camino a Saiz aunque ambos representen proyectos políticos diferentes. Con amargura, Pichetto suele recordar cómo la preferencia de Néstor Kirchner por Saiz en 2007, lo postergó de una de sus ambiciones políticas más deseadas. Con ese cuadro de situación, de dependencia absoluta al matrimonio presidencial, el gobernador de Río Negro deberá pelear su re-reelección. La batalla, en todos los terrenos, será desde ahora y hasta el 10 de diciembre de 2011.
Hugo Morales


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