Sala Alberdi: dañaron obras de arte

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TM El Gobierno de la Ciudad evaluaba ayer los cuantiosos daños materiales que produjeron, la noche del martes, los episodios de vandalismo en la plaza seca del Centro Cultural General San Martín, cuando un grupo de sus ocupantes se resistía al desalojo llevado a cabo por la Policía Metropolitana. Las refriegas, que continuaron hasta mucho después de la medianoche, dejaron un saldo de destrozos que no se limitan a lo puramente edilicio.

Dos obras de arte contemporáneo instaladas en el Centro sufrieron graves daños: una pertenece a Julio Le Parc y la otra a Pablo Curatella Manes; en el primer caso, por tratarse de una obra cinética, fue desensamblada por los ocupantes y ahora resulta difícil volver a reconstruirla; la otra se dañó aún más, ya que fue rociada con una sustancia indeleble (quizá con la intención de repararle algunas marcas anteriores, que se produjeron durante la toma que duró algo más de dos meses. El Gobierno evaluó que cada una de estas obras tiene un valor de mercado de 1,2 millón de euros. Los enfrentamientos dejaron como resultado tres personas heridas en las piernas con balas de plomo, dos de ellas internadas en el Hospital Argerich y la otra en el Durand.

Pese a que los ocupantes habían anunciado marchas de repudio para ayer, éstas no tuvieron lugar ni apoyo, con excepción de un pequeño grupo.

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